Carmelo Ezpeleta, CEO de Dorna Sports.

Carmelo Ezpeleta dirige con mano férrea Dorna Sports desde hace dos décadas. El directivo se enamoró del motor a los seis años, cuando su padre le llevaba de la mano a la Diagonal de Barcelona a ver a Fangio volar sobre el asfalto.

Once años después se compró una moto sin el consentimiento paterno y la metió en casa después de aguantar los gritos de su portera. A los 28 impulsó el circuito tarraconense de Calafat porque su cuñado le cedió unos terrenos.

Por aquel entonces se hizo un nombre en la industria del motor y fue fichado por el circuito del Jarama, del que fue director durante una década antes de encargarse de construir Montmeló.

Tras varias piruetas intentó hacerse con los derechos del Mundial de motos, que recayeron en Dorna, experta en comercializar fútbol e inexperta en estas lides. La compañía lo fichó como asesor y desde 1998 es el gran patrón de esta competición.

DORNA SPORTS: 38 AÑOS COMERCIALIZANDO LAS MOTOS

El homólogo de Bernie Ecclestone, apartado hace dos años de la F1 por decisión de Liberty Media, es el director de un particular circo ambulante de 3.000 personas que viaja por cuatro continentes gracias a tres Boeing 747 y casi medio centenar de camiones que cargan 260 toneladas de material.

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Imagen del Mundial de MotoGP, competición que emitirá a partir de marzo la plataforma de streaming británica DAZN.

Carmelo Ezpeleta, campeón de Jai Alai en su juventud, ha conseguido que Dorna Sports se haya convertido en una de las compañías más envidadas del panorama español por su desenvoltura a la hora de organizar y explotar comercialmente el Mundial de motociclismo.

El directivo de 73 años, amante del golf y el ciclismo, mira el plácido horizonte de la compañía que dirige hace dos décadas tras haber atado hasta 2036 la explotación de una competición que llega a 300 millones de hogares de todos los rincones del planeta.

UN SINFÍN DE ACTIVIDADES

Dorna subasta los derechos de las motos, vende la publicidad de los circuitos, negocia las carreras con los gobernantes de infinitos países y organiza minuciosamente cada carrera. Cierto es que la compañía recibe millonarias cantidades de dinero público para ubicar sus eventos en determinadas ciudades.

Susana Díaz, quizás sin ser consciente del fin del socialismo andaluz, entregó 17 millones de euros en publicidad y patrocinio en el último trimestre de 2018. Más de 10 fueron a parar a los bolsillos de Dorna Sports por la “compra de derechos audiovisuales y publicitarios para la FIM Road Racing World Championship” de los años 2019, 2020 y 2021 en Jerez.

No es el único asunto controvertido de la compañía, que vio como Hacienda le reclama 25 millones de euros por la compraventa irregular de acciones para evadir impuestos y multó con 6,6 millones de euros a sus directivos.

2019: UN AÑO DE EXÁMENES

Dorna Sports ha fiado el seguimiento de la competición en España a DAZN, plataforma semidesconocida que tendrá su prueba de fuego bautismal con este evento. La compañía dirigida por Ezpeleta afirma que el futuro está en el streaming, pero cualquier fallo técnico de la OTT británica la pondría en el disparadero.

Más seguridad tendrá la MotoGP en otros territorios: Canal+ se estrena en Francia, Sky seguirá emitiendo las pruebas en Sky y BT Sport también seguirá explotando audiovisualmente las carreras en el Reino Unido.

Para este año las otras dos incógnitas de Dorna son el desarrollo de su torneo de eSports y la MotoE, competición de motos eléctricas patrocinada por Enel, que tendrá que demostrar si irrumpe con fuerza con solo cinco pruebas y deja de ser advertida como un experimento exótico.

SU OJITO DERECHO: ‘IL DOTTORE’

Ezpeleta, patrón silencioso que no se pierde desde hace años sin una sola carrera in situ, explicaba el año pasado en Marca que los aficionados le recriminan “que favorezco mucho a Valentino. Y yo digo que claro que sí. No en el aspecto deportivo. En la pista es como cualquiera y es tratado de la misma manera. Cuando se le penaliza, pues se le penaliza como cualquier hijo de vecino”.

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Rossi y Márquez, los dos gallos del corral motero. Carmelo Ezpeleta ha admitido en público que su ojito derecho es Il Dotore.

El directivo es consciente que Doohan, Rossi o Márquez son los ídolos imprescindibles para el negocio siga afianzándose. Dorna Sport, propiedad del fondo de inversiones Bridgepoint Capital y del fondo de pensiones de Canadá (CPPIB), ha acallado las predicciones de los agoreros: muchos pronosticaban que la F1 acabaría con la MotoGP.

El potencial económico de los constructores de coches es infinitamente superior al de los fabricantes de motos, pero el espectáculo de la MotoGP supera al de la Fórmula 1 porque los circuitos están diseñados para los vehículos de dos ruedas. Los adelantamientos cotizan al alza y Dorna Sports por ahora sobrevive con fuerza pese a las dudas que tendrá que resolver en 2019. Especialmente en nuestro país.