Jiménez Losantos antes de la entrevista a Juanma Moreno. Foto: Libertad Digital.

La relación entre la clase política y los medios de comunicación no tiene visos de regenerarse. Federico Jiménez Losantos, cuya empresa se ha visto salpicada por la ‘caja b’ del Partido Popular, entrevistó hace unos días en tono amable al nuevo presidente de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla.

Tras una charla amigable en la localidad sevillana de Tomares de alrededor de cuarenta minutos, el locutor no se cortó con su interlocutor: “Nos gustaría tener una radio en Málaga, Jaén o Huelva para invitarle en los próximos meses o próximos años”. El presidente percibió el dardo: “Noto la indirecta”.

La estrella de Es Radio subió el envite: “Totalmente directa. Esta es una emisora prohibida en Andalucía, lo que es un orgullo porque hemos sido víctimas de un Régimen tiránico que camina hacia su extinción”, en clara referencia al PSOE.

El presidente de Andalucía señaló que había tomado nota y le regaló unos libros. Pero eso es lo de menos: ¿Le pidió Federico en público que le regale postes a un cargo público? ¿Afirmó el cargo público que tomaba nota? De estos polvos vendrán otros lodos.

DE CUANDO LOSANTOS INSULTABA A MORENO BONILLA

La campaña de las pasadas elecciones autonómicas andaluzas arrancó con Susana Díaz declarando en el Senado y según Losantos, los representantes del PP dejaron ‘salir viva’ a la por aquel entonces presidenta de la Junta de Andalucía.

El turolense ironizó sobre Moreno Bonilla, que según él estaría “muy cabreado. O no. ¿Qué ha hecho Moreno Nocilla? Nada”. Tras las elecciones del 2-D, Losantos siguió arremetiendo contra Juanma Moreno, este caso en El Mundo.

Losantos
Jiménez Losantos en una entrevista al líder de Vox. Foto: Libertad Digital.

“Juan Manuel Moreno Bonilla era a las cinco de la tarde del domingo lo más parecido a un condenado al paro, la asistencia familiar y la cola del INEM, por este orden. La campaña la había protagonizado de principio a fin Pablo Casado, pero el pobre desempeño al frente de la oposición de ‘Juanma Nocilla‘, suave y blandito hijo político de Arenas y Soraya, auguraba lo peor para el PP”, señaló.

Y añadió: “En efecto, el resultado fue malo, siete escaños menos, pero el conjunto no pudo ser mejor: segundo en votos, sólo unas decenas de miles por delante de C’s, y también en escaños, por cinco, era y es el lógico presidente de un gobierno alternativo que entierre la infinita corrupción y eterna ineficacia gestora de la izquierda desde que llegó la democracia. Se le apareció la Virgen, pero acaso porque es el único que le rezaba”.

También tuvo reproches contra Juanma Moreno por su apoyo a Soraya Sáenz de Santamaría y en 2015 su cercanía con Mariano Rajoy también le costó insultos del locutor: “Mi más cordial enhorabuena a Mariano Rajoy Brey, sin duda el peor líder que ha tenido la derecha española desde Gil Robles. Un distinguido imbécil que se ha complacido en protagonizar él la campaña, porque cómo está rodeado de palmeros (…) Tampoco es que Moreno Bonilla sea Churchill, ni si quiera Adenauer”.

Y remató a Rajoy: “Es que la gente no te puede ni ver. Ni los tuyos ni otros. No es Moreno Bonilla ni Malilla, ni Nocilla, ni Nutella, ni Merendilla. El problema del Partido Popular es Mariano Rajoy, que se ha cargado al Partido Popular”.

LA CAMPAÑA DE LOSANTOS

Tras la articulación de un Gobierno conservador, Jiménez Losantos se lanzó sin decoro en busca de la licencia y recordó que “en Andalucía, por ejemplo, la SER tiene más de cien frecuencias y Es Radio, ninguna. Se nos oye gracias a diversos acuerdos con medios locales, pero legalmente no podemos abrir ni una sola”.

Los motivos del supuesto veto a Es Radio, según su máximo accionista, es “haber respaldado las denuncias sobre su corrupción, el PSOE-A de Susana y Don Angelo cerró violentísimamente varias emisora alegales, pero en trámite ante los tribunales, que daban nuestros programas, algo que nunca hizo con ninguna del triopolio radiofónico SER-COPE-Onda Cero“.

Losantos afirmaba que no pedían “nada. Tan sólo ejercer un derecho secuestrado por la partitocracia, vulnerando la libertad civil de andaluces y españoles. Pues ni una sola palabra, ni una, ha dicho sobre este asunto ninguno de los partidos”.

Vox en su documento de acuerdo con el PP incluyó la “liberalización del espacio radioeléctrico”, punto que ni siquiera habían citado en su programa electoral andaluz, y el director de Es Radio, Javier Somalo, se entregó con Santiago Abascal porque “hasta esta primera semana de enero del año 2019, ningún partido político se había atrevido a formular una propuesta de libertad de prensa referida a las radios y televisiones como la que ha hecho Vox”.

La mano derecha de Losantos afirmaba que “en los concursos para optar a licencias de radio y televisión no podrían conceder ni una sola antena al grupo PRISA, presente hasta en las profundidades de los mares que bañan las costas españolas y en las cimas escondidas por las nubes”.

Es evidente que la falta de postes de Es Radio en Andalucía es una anomalía. Pero no parece que lo más higiénico sea compensar esta situación con leyes ad hoc. Ni que ahora Losantos le regale los oídos cada mañana a Juanma Moreno y a Elías Bendodo, el hombre fuerte en la Junta.

Losantos
Jiménez Losantos quiere nuevas licencias para el Grupo Libertad Digital.

En definitiva, que esperemos que el exceso publicitario de la Junta a la SER y la manipulación de Canal Sur no se cubra con la receta política clásica: anuncios y postes a los amigos y enchufismo y autobombo en medios públicos.