House Slipping Underwater --- Image by © C.J. Burton/Corbis

Los españoles pasan casi 15 horas diarias en sus domicilios (900 minutos), un 62,3% de total de minutos diarios de su tiempo, según el estudio de AIMC, Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación.

Teniendo en cuenta que los domicilios es donde más tiempo pasa la mayoría de la población, lo lógico sería que los hogares dispusieran de una condiciones óptimas para la calidad de vida. Según el estudio ‘Quiero Vivir Mejor’, elaborado por Cuida tu Casa, los ciudadanos valoran sus casas con una puntuación media del 6,3

El estudio apunta, que los españoles suelen ser muy conformistas en todo lo que tiene que ver con el hogar. Es decir, los ciudadanos están acostumbrados a convivir con frío en invierno y calor en verano, con ruidos molestos o humedades que empobrecen la calidad de vida en casa y pueden llegar a tener efectos perniciosos para la salud, indica el estudio.

La Asociación Nacional de Distribuidores de Cerámica y Materiales de Construcción (Andimac) indica que en la actualidad los españoles dedican un 5% del presupuesto familiar al mantenimiento de sus vehículos, mientras que a la casa destinan la mitad.

CULTURA DEL HOGAR INEXISTENTE

La mitad del parque español supera los 40 años, por lo que puede ser un dato relevante que los españoles destinen el 2,5% del presupuesto familiar, al mantenimiento del hogar. Según Andimac, muy poca gente conoce que se ahorrarían casi 2.000 millones de euros en reformas si los materiales de construcción tributaran al 10%, exactamente como lo hace la mano de obra en las mejoras del hogar.

Desde la asociación, precisan que la posibilidad de aplicar un IVA reducido se puede efectuar; siempre y cuando esos materiales representen menos del 40% del valor del trabajo. A pesar de esto, lo cierto es que el cliente final no conoce esta rebaja debido a que actualmente los profesionales aplican indiscriminadamente un 21%, el tipo general al que los compra.

Andimac aclara que los profesionales de las reformas no son los malos de la película. Esta práctica generalizada de aplicar un gravamen del 21%, cuando podría ser del 10%, tiene una explicación, debido a que el profesional se ve obligado durante un tiempo a soportar los 11 puntos de diferencia en el IVA del valor de los materiales adquiridos, hasta que de forma trimestral rinde cuentas a Hacienda.

De hecho, para evitar la brecha existente entre el precio de compra de los materiales y el de venta, la mayoría de los profesionales opta por aplicar el 21% de IVA a sus facturas. La otra cara de la moneda es el fraude ya de por sí bastante significativo en un sector como el de las reformas, donde la economía sumergida se llama IVA.

Asimismo, Andimac pide que toda la cadena tribute al 10%, tal y como lo hace la mano de obra, para aflorar buena parte del dinero que mueve este sector y que circula a espaldas del fisco. Porque precisamente, el ahorro de 2.000 millones de euros, según Andimac, revertiría en más dinero en el bolsillo de los hogares -que podría traducirse- en más obras en unas viviendas que necesitan a todas luces ser reformadas.

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