Sucursal bancaria.
Sucursal bancaria. Fuente: Reuters.

La ley reguladora de los contratos de crédito inmobiliario despierta la desconfianza de los futuros compradores de vivienda. Así lo refleja el último informe elaborado por Casaktua que refleja como el 57% de los encuestados opinan que esta nueva ley hipotecaria no supone ninguna ventaja real para el consumidor. Por contra, entidades como ING muestran loan a la modificación de esta norma.

¿Qué pasa con la nueva ley hipotecaria que enfada a los que pretendía favorecer -clientes- y contenta a los que se supone que iba perjudicar -los bancos-? Se ha escrito, se ha debatido y se ha discutido mucho sobre la ordenanza de reciente creación. Y por el momento, lo único cierto es que no ha tenido el efecto esperado por el Ejecutivo Central.

Los futuros compradores de vivienda no están nada satisfechos con esta medida e informes como los elaborados por Casaktua demuestran esta situación. Datos que deben de preocupar al Gobierno, porque la gran mayoría son usuarios que todavía no cuentan con una vivienda en propiedad y por lo tanto sí deberían de beneficiarse de todos los supuestos ‘pros’ que contiene la nueva ley.

ING

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Con la nueva ley hipotecaria, los bancos tienen que dejar pasar un tiempo para poder ejecutar la hipoteca en caso de impago. En concreto, no pueden aplicar la cláusula de vencimiento anticipado (el paso previo para iniciar el proceso) hasta que no se alcance una demora de 12 mensualidades o el equivalente al 3% del capital del préstamo. Y si ha transcurrido la mitad del plazo de devolución, ese límite sube hasta las 15 cuotas o el 7% del principal otorgado.

El 57% de los encuestados por Casaktua afirman que la nueva ley hipotecaria no beneficia al comprador de una vivienda

Además, los clientes que tengan una hipoteca variable y quieran pasarla al tipo fijo pagarán menos con la nueva ley, ya hayan contratado el préstamo antes o después de su entrada en vigor. Desde el 16 de junio, la comisión que los bancos pueden aplicar por esta operación no puede superar el 0,15% del capital pendiente y solo está permitido cobrarla si el cambio se lleva a cabo durante los primeros tres años de vida del crédito.

Antes de la entrada en vigor la nueva ley, la comisión que podían cobrar los bancos en caso de subrogación era del 0,5% (0,25% a partir del sexto año), mientras que la de novación, que no estaba regulada, solía ser de un 0,5%. En consecuencia, la retroactividad de esta medida ahorrará un buen dinero a todos aquellos que quieran pasarse a un interés fijo para que sus cuotas no cambien nunca.

Este epígrafe de la nueva ley es algo que debería de contentar a muchos propietarios y futuros compradores de vivienda, porque según el informe de Casaktua hasta un 65% de los encuestados afirman preferir una hipoteca a plazo fijo. Pero ni aún así logran convencer al consumidor. Un cliente que a pesar del descontento opta por la hipoteca como la fórmula para afrontar el pago de la nueva vivienda -un 64% de los encuestados-. Un porcentaje diez puntos porcentuales mayor -54%- que en el informe del pasado año.

Cómo afrontan los españoles el pago de una vivienda, según el informe de Casaktua.

En el lado opuesto se encuentran los otros actores implicados en este asunto: los bancos. En un principio, la nueva ley no tendría porqué contentar a las entidades financieras, pero la realidad es que la acogida no ha podido ser mejor. Una aceptación que representa a la perfección el CEO en España y Portugal de ING.

González-Bueno señaló, en la segunda jornada del XXXVII Curso de Economía que la Apie organiza en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander (UIMP), que la nueva norma “es buena” por dos razones: da más garantías al cliente y produce más seguridad jurídica para los bancos. De rebote, “todo lo que sea transparencia nos favorece”, ha agregado. En líneas generales, apuntó, “es sanísima y, por lo tanto, bienvenida”.

Conocimiento de los españoles sobre las hipotecas, según el informe de Casaktua.

De todos modos, esta lucha de consumidores enfadados y bancos contentos es una pugna algo desigual si se atiende al nivel de conocimiento que tienen que cada grupo con respecto a la hipoteca. En este sentido, el informe elaborado por Casaktua expresa con una nota -5,7- la escasa educación financiera -en este caso hipotecaria- que tienen los españoles. El portal inmobiliario engloba dentro de esta puntuación la capacidad de entendimiento que tienen los encuestados sobre financiación, productos bancarios, gastos, intereses y diferenciales, comisiones bancarias… Además, preocupa que los resultados de las encuestas no sólo no mejoras, sino que empeoran los cosechados en el ejercicio anterior, cuando los encuestados al menos consiguieron alcanzar un 6,5 de nota media.