Chelo García Cortés, íntima de Bárbara Rey, afirmó que la vedette murciana le cocinaba “un buen solomillo” regado con un Vega Sicilia a Juan Carlos I, que también se habría llevado de los aireados encuentros unos buenos ratos y lujosas corbatas que se dejaba ver en el tradicional Mensaje de Nochebuena. La periodista también señalaba que su amiga decía en la intimidad que su amigo entrañable era “más agarrado que un chotis”, pero varios testimonios dudan de que la totanera separase sus destinos del monarca con las manos vacías.

En ‘Sábado Deluxe’ afirmó que de haber recibido tratos de favor del estado “no hubiese tenido los problemas que he tenido con Hacienda ni habría pedido un crédito”, aunque su reconocida ludopatía puede explicar que millonarios cobros fuesen dilapidados sin miramiento. Bárbara explicó que su apoyo electoral a la UCD provocó que periodistas y técnicos afines al PSOE y al PCE le hicieran la vida imposible en TVE, llegando a dejarla plantada en un plató. 

Pero resulta al menos curioso que el programa de Telecinco no le echase en cara que OK Diario demostró un pago del CNI con fondos reservados en Luxemburgo de 26 millones de pesetas, pese a que la presentadora del programa rosa, María Patiño, afirmase que la vedette no vetó ningún tema.

Sobre los supuestos cobros de la Rey existe un baile de cifras: Pilar Urbano afirma que recibía un salario de 700.000 pesetas mensuales (4.200 euros), y que esta situación se cortó tras mediación entre Pepe Bono y Sabino Fernández Campo (situación difícil de creer porque el manchego no se ha metido nunca en esos lodos y porque el ex jefe de la Casa Real llevaba doce años fuera de Zarzuela). Juan Luis Galiacho por su parte señala que Bárbara pidió 400 millones de pesetas (3,6 millones de euros), contando “con el visto bueno de doña Sofía”. ¿Quién se acerca, sin pasarse, a ‘El precio justo’?

Bárbara, estrella televisiva de canales controlados por el PSOE y PP en plena guerra

Resulta curioso atisbar donde trabajó la vedette en los años previos y posteriores a la famosa denuncia contra Manolo Prado y Colón de Carvajal por el supuesto robo de las cintas de vídeo comprometedoras. En vísperas del estallido, Bárbara trabajó en TVE, controlada por los socialistas, conduciendo ‘Esto es espectáculo’, que se emitió entre finales de 1994 y mediados de 1996.

Al año siguiente Bárbara abría informativos y le cerraban las puertas de ‘Tómbola’ en Canal 9, férreamente controlado por el PP. Tres años después de la polémica expulsión del plató, la vedette era controlada en el canal de la Comunidad Valenciana para conducir un espacio gastronómico que se mantuvo cinco años en antena pese a sus discretos números de audiencia. El programa ‘En casa de Bárbara’ tuvo coste total de cinco millones de euros, según apuntó El Diario. 

Próximo destino: ¿’Gran Hermano VIP’?

Bárbara Rey aparece en las quinielas del reality-show que prepara Telecinco para este otoño. La vedette sabe que su tema tabú se ha devaluado “en la bolsa del corazón”, ya que el asunto lo han contado con pelos y señales varios medios. Sabe la totanera que pocas veces más le valdrá el espectáculo que organizó en ‘Sábado Deluxe’, donde se enrocó y se hizo la ofendida. ¿La razón? Se hablaba de un tema por el cual la convocaron.

En primer lugar afirmó no saber el interés que despertaba el tema: “Se está centrando todo en un tema del que no he hablado nunca. Me lo estáis intentando sacar a trozos. Si sigue así me levanto y se acaba la historia. No se ha hablado de estos temas de la entrevista previa”. Y cuando se le pasó el berrinche desmintió un pacto económico y ofreció una clase ética: “Hay personas a las que yo he tenido mucho cariño y no quiero hacerles daño. Soy cero rencorosa y hay una parte de mi vida que me pertenece”. Una parte que ha comercializado por fascículos, ofreciendo siempre más sombras que luces.