Acabó diciembre y Telecinco ha cedido al fin su trono, retenido durante 27 meses consecutivos. Y eso que este otoño se barruntaba tranquilo, con pocas novedades y el retorno de varios espacios de confianza en prime-time: Gran Hermano, el Deluxe, Mi casa es la tuya, La que se avecina, La Voz, etc.  Antena 3, con evidentes problemas en su prime-time, no parecía ser el rival de antaño. Pero en diciembre ocurrió lo inesperado y Telecinco cayó. Repasemos las cinco claves para analizar el cambio de líder, que aunque podría ser circunstancial a diciembre, evidencia una dinámica negativa de la “cadena amiga”

1- Gran Hermano 

El eterno motor de la cadena y el espacio que provocaba sinergias entre todos los magazines del grupo acabó en diciembre con un evidente desgaste. El reality-show, lastrado por un casting errático y por un desafortunado cambio de presentador, de la impetuosa Mercedes Milá a Jorge Javier Vázquez, naufragó durante todo el otoño, provocando por un lado la cancelación de su edición Límite 48 horas, el hundimiento del Debate, la irrelevancia de sus contenidos en espacios como Sálvame o El programa de Ana Rosa y el mínimo histórico de las galas semanales. No hay más que comparar los resultados de esta edición con los de la pasada: 650.000 espectadores y 3,5 puntos menos, cifra que se elevó hasta los 5,3 en la comparativa de las finales.

Gran Hermano ha cerrado 2016 como una de las mayores decepciones de la cadena

2- Deluxe

El rey de los viernes noche ya se vio abrumado la pasada temporada por el liderazgo de Tu cara me suena. Pero el show musical presentado por Manel Fuentes se ha disparado este otoño, haciendo ineficaces todas las veces que Paolo Vasile y compañía desenfundaron su chequera. Con ventajas de entre ocho y diez puntos, inasumibles para la cadena, Telecinco decidió dar descanso al Deluxe por primera vez tras siete años de emisión. Pero ni por esas la situación remontó, ya que el estreno de una de las películas que componen la saga de El Hobbit ni siquiera llegó a un gris 13% de share. 

3- La Voz 

Seguramente sea injusto meter al talent-show musical en el mismo saco que sus dos compañeros antes citados. Pero es cierto que el concurso presentado por Jesús Vázquez ha promediado su dato más bajo hasta la fecha, tres millones de espectadores, sufriendo una fuga de más de medio millón de fieles respecto al otoño pasado. La final, emitida hace unos días, consiguió 740.000 televidentes menos y bajó 5,7% puntos respecto al año anterior.

Jesús Vázquez no ha evitado que los datos de La Voz sean los más datos hasta la fecha

4- Sálvame 

El universo Sálvame ha dado síntomas de agotamiento por primera vez en sus siete años y medio en antena. No tan solo en audiencias, con una caída interanual en torno a dos puntos de share, sino mostrando un alarmante nerviosismo que se ha evidenciado en las precipitadas salidas de Rosa Benito, Raquel Bollo y Karmele Marchante, tres de las tertulianas que fueron prácticamente desde los primeros compases del magazine puntales del formato. Estas bajas unidas a la pérdida de eficacia de la gallina de los huevos del programa, Belén Esteban, y al constante distanciamiento respecto al formato vespertino de Jorge Javier Vázquez, centrado en el teatro y en el prime-time, conllevaron hace unos días que el programa pusiese en pie un reality-show organizado a contrarreloj que buscaba nuevos rostros.

5- Mujeres y hombres y viceversa

El show de los tronistas es el programa que más preocupa en la cúpula de Mediaset porque su caída de audiencia es la más pronunciada en Telecinco. El show de Emma García, que hasta ahora había sobrevivido desde 2008 gracias a su ejemplar target-comercial, aupado por la legión de jóvenes que siguen los culebrones amorosos de una generación esculpida en gimnasios y tarimas, ahora tiene un horizonte lleno de dudas y cambios drásticos. Los últimos no han servido para remontar la situación: rescatar viejas glorias del programa, buscar debates, rescatar a jóvenes expulsadas en su día por “tramposas”, etc. Pero por ahora nada funciona y 2017 se encara con más dudas que garantías. ¡Qué la suerte les acompañe!

 

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