“Las inversiones en oro han sido siempre bien acogidas. Es un mercado donde el valor del metal es prácticamente universal, así que es como llevar dinero válido en cualquier país” comentan los responsables de Oro Bilbao.

 A más de 35 euros el gramo, el mercado de este metal precioso ha seguido siempre una evolución favorable que, aunque a veces ha sufrido reajuste, siempre ha servido como barómetro para testar la situación económica.

 Mientras que tradicionalmente el oro era importado por mercados y ciudades como Londres, Nueva York o Zurich, tres de las grandes capitales financieras de nuestro planeta, la llegada de China como potencia minera está moviendo el mercado del oeste hacia el este.

 De hecho, mientras que tradicionalmente eran India y Estados Unidos los dos países que más oro procesaban para luego ponerlo en el mercado de la joyería, ahora es China quien sirve de referencia para un sector que, junto con los emergentes Emiratos, han visto cómo su consumo ha dado paso también de las vidrieras de los grandes orfebres a los lingotes que incluso se compran en los hoteles de más lujo a través de máquinas expendedoras.

 “Los cambios políticos y la incertidumbre de los mercados han hecho de nuevo de este mercado uno de los grandes refugios para la inversión. Con la burbuja inmobiliaria recién caída y con la crisis a nivel internacional, el movimiento de compra y venta ha vuelto a repuntar nuevamente teniendo en cuenta las subidas que lleva acumulando la onza. De hecho, desde 2007, fecha del comienzo de la crisis en los bolsillos generales, el oro ha incrementado su valor en más de un 70%” explican desde Oro Bilbao.

 Además, para muchas familias ha servido como flotador. La venta de oro en los establecimientos que así lo gestionan ha servido para conseguir un ingreso necesario en un momento de apuro, algo que ha vuelto a poner en relieve el valor real de un tipo de inversión que, cuando puede hacerse, no devalúa su valor como está pasando con otros productos que se presuponían seguros como el ladrillo.

 Para darle también la relevancia que merece, durante el mes de enero, fueron varios los bancos centrales que decidieron invertir en este metal para sus reservas, algo que garantizaría la viabilidad económica de las inversiones.

 “El oro gusta, está valorado y su precio es casi internacional. Como inversión lo tiene todo” sentencian desde Oro Bilbao.

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