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Hacía bastante tiempo que los inversores en bolsa española no vivían un periodo tan plácido y tranquilo, como lo han sido estos primeros seis meses de año. Aprovechando que estamos en época de exámenes si tuviéramos que poner nota al comportamiento de nuestro selectivo, este primer semestre sin duda le daríamos un sobresaliente, porque si algo es cierto,  es que nuestro índice es el que mayor rentabilidad está consiguiendo en el Viejo Continente y si algo también es cierto, es que esto no es mera casualidad. Si bien el comportamiento de las bolsas y mercados financieros, muchas veces puede parecer y parece, que tiende más hacia la irracionalidad que hacia la lógica y sensatez, en este caso, le ha tocado a nuestro índice poner un poco de cordura y sentido a esta irracionalidad.

Voy a intentar explicar las razones que me llevan a esta humilde conclusión. En junio cumplimos un año desde que se celebraron las segundas elecciones  en España y la estabilidad política tras el parón e incertidumbre vivida fue el principal catalizador de estas subidas. No en vano desde que se formara el ejecutivo,  el Ibex 35 ha conseguido la nada despreciable cifra de un 26%. Puesto en contexto, significa que 10.000 € invertidos hace un año son 12.600 € de hoy o si el lector lo prefiere 10.000 € invertidos el día 1 de enero son 11.600 € de hoy. Note el lector que nuestro índice no es un índice Total Return, por lo que no tiene en cuenta los dividendos que las empresas que lo componen ya han pagado, ¿y qué significa esto? Pues que a ese 16% de retorno hay que añadirle otro 2%-3% que las firmas ya han pagado a sus accionistas.

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Para llegar a esta cifra sólo hemos tenido que dejar a un lado la incertidumbre política y dejar que el evidente crecimiento de nuestro país siga su curso, fortaleciendo la confianza de inversores minoristas e institucionales, nacionales y extranjeros. Y, subrayo confianza, porque ahora mismo es nuestro país el que más confianza genera y, en consecuencia, el que dinero está atrayendo. Esto queda nítidamente reflejado en la diferencia de rentabilidad que sacamos a los principales índices europeos, a saber, más de dos puntos porcentuales al PSI 20 portugués, más de tres puntos porcentuales al todo poderoso DAX Xetra alemán, más de seis puntos a nuestros vecinos del CaC 40 francés, más de siete puntos al MIB italiano y goleada por más de diez puntos porcentuales al FTSE inglés.

Cabe entonces hacerse la pregunta del millón, ¿Vamos a ganar esta competición en lo que resta hasta final de año? Si es así, ¿qué citas clave serán determinantes? y, ¿qué valores tirarán del ‘carro’? Lo cierto es que intentar predecir el comportamiento de un índice no deja de tener un componente azaroso y soberbio importante, pero a la luz de los datos macroeconómicos arrojados en nuestro país con crecimiento de un 3%, anualizado en la tasa del PIB, reducción paulatina en la tasa de desempleo, crecimiento del turismo y mejora de nuestra balanza comercial, en concreto exportaciones netas, parece lógico pensar que podamos vencer la resistencia y nivel psicológico de los 11.000 puntos en el trimestre veraniego ,si algún imprevisto a nivel mundial no lo impide.

¿Cómo acabará el año?

En cualquier escenario si soy más osado en transmitir al lector que en este contexto vamos a seguir batiendo al resto de índices europeos. A estos efectos y habiendo salvado el primer match ball de las elecciones francesas, con claro vencimiento pro-europeo, debemos poner el foco en las próximas elecciones alemanas del 24 de septiembre, donde la estabilidad pro-europea pasa porque Merkel revalide la presidencia.

Salvado este escollo y con el claro apoyo del Banco Central Europeo hacia la moneda única y en general la unidad de Europa, podemos inferir que el sector financiero puede ser el más beneficiado en nuestro país, ante hipotéticas subidas de tipos de interés. Valores como Santander, BBVA y Caixabank son claros catalizadores futuros, mientras que aquellos sectores que presenten una mayor aversión al riesgo por su naturaleza defensiva, como eléctricas o farmacéuticas,  pueden ser penalizados por el mercado.

Gustavo Martínez, analista de XTB

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