Iberdrola
Galán durante su intervención

La transición energética que deben afrontar todos los países requiere de compromisos firmes por parte de las empresas; pero también, cómo no asumirlo, de unos costes asumibles y, sobre todo, unos retornos sensatos. Así, desde Iberdrola estiman que ese escenario ya existe.

Y es que la gran duda que existía hasta hace bien poco situaba a las energías renovables en un contexto de alta inversión y baja rentabilidad. Algo que, ahora mismo, es parte del pasado. Por eso, quedarse rezagados empieza a no ser una opción. En este sentido, el presidente de la energética vasca ha sido muy contundente.

El coste de la descarbonización es sensiblemente inferior al riesgo de la inacción”, ha defendido este jueves Ignacio Sánchez Galán durante su participación en el Foro Económico Mundial de Davos. El máximo responsable de la eléctrica, asiduo a esta cita anual en la pequeña localidad suiza, ha asegurado que “la buena noticia es que las tecnologías para lograr esta profunda transformación, las energías renovables, ya están disponibles y son competitivas”.

“El coste de la descarbonización es sensiblemente inferior al riesgo de la inacción”

Las compañías estamos preparadas para invertir en la transición energética y las entidades financieras están dispuestas a aportar la financiación precisa -ha precisado Galán-. Solo hace falta que se eliminen las barreras y que se propicie una asignación equitativa de los costes para alcanzarla”.

IBERDROLA VA MÁS ALLÁ

Es importante apostar en verde, pero el problema, como se ha puesto de manifiesto en la última cumbre del clima celebrada en Polonia hace unas semanas, el volumen de emisiones contaminantes a la atmósfera está lejos de reducirse.

Por eso, el presidente de Iberdrola ha resaltado la importancia de aplicar el principio “quien contamina, paga”, lo que debería implicar “eliminar los subsidios a las tecnologías más contaminantes, que alcanzaron los 300.000 millones de euros solo el año pasado; poner un precio a las emisiones de CO2 que impulse el cambio tecnológico; incentivar las inversiones y la innovación en el ámbito de las tecnologías limpias y repartir de manera coherente los costes entre los diferentes sectores”.

El presidente de Iberdrola ha puesto de manifiesto que dicha transformación “generará significativos beneficios para la sociedad en su conjunto, no solo en términos medioambientales sino también para la dependencia energética, la seguridad del suministro, los precios de la electricidad y algo más importante aún: la mejora de la salud”.

El presidente de Iberdrola ha resaltado la importancia de aplicar el principio “quien contamina, paga”

Asimismo, Galán ha destacado que este proceso servirá para “incrementar el crecimiento económico y revitalizar la industria, propiciando nuevos puestos de trabajo estables y de calidad”. Según la Organización Internacional del Trabajo, por cada empleo perdido se crearán cuatro nuevos en sectores de futuro como las renovables, la movilidad eléctrica o la edificación sostenible.

Para estar en sintonía con las políticas públicas que se están llevando a caboe n España, Galán ha puesto como ejemplo el reciente anuncio realizado por el Gobierno español de que las nuevas políticas energéticas y en torno al clima crearán oportunidades de inversión de alrededor de 235.000 millones de euros en los próximos años.