Iberdrola
Los presidentes de Iberdrola y Extremadura

Marzo era un mes clave para decidir parte del futuro nuclear español. Pero cuando apenas restan un puñado de días para aclarar qué hacer con la central de Almaraz (prolongar su vida más allá de los 40 años, y cuánto), todavía no hay nada cerrado. Aunque no todos tienen la misma visión. Desde Iberdrola creen que todo está muy claro y que, por tanto, la responsabilidad de lo que suceda recae en Endesa.

Así lo ha manifestado este lunes el presidente de la energética, Ignacio Sánchez Galán, al recordar que “hay un acuerdo firmado entre todas las empresas y Enresa” con respecto a la central nuclear de Almaraz, por lo que ha considerado que “lo que hay que hacer es respetar lo firmado”.

De esta forma se ha pronunciado Galán sobre la reunión prevista para este martes, 19 de marzo, entre las empresas propietarias de Almaraz (Iberdrola, Naturgy y Endesa) para decidir el futuro de la planta nuclear a menos de dos semanas para que concluya el plazo para solicitar la renovación de la licencia.

Iberdrola se marca una buena indirecta nuclear con Endesa

“Iberdrola y Naturgy vamos a respetar lo que hemos firmado, y yo espero y confío en que la otra parte pues también lo respete”. Lógicamente esto es una referencia a Endesa, aunque no lo haya dicho de forma clara. Galán ha insistido en que se debe resolver según lo firmado. De lo contrario, parece indicar que todo será responsabilidad de la compañía dirigida por José Bogas.

Además, el contexto utilizado para lanzar este mensaje ha sido un espaldarazo para las intenciones de Iberdrola, puesto que lo ha hecho durante la presentación de un parque fotovoltaico en la propia región de Extremadura. Y con esto, de forma directa, parece dejar claro que la falta de suministro sería el menor de los problemas. En este escenario, Endesa no ha hecho esperar su respuesta.

ENDESA RESPONDE

La energética azul ha mandado un mensaje de vuelta. Aunque lo cierto es que se mueve en los mismos términos de confusión que Iberdrola. Así, Endesa insta a sus socios de Almaraz a sentarse a negociar una salida de la central si consideran que “no salen las cuentas” y no se dan las condiciones económico-financieras que permitan su continuidad.

De esta manera, fuentes de la compañía indicaron a Europa Press que, por su parte, está sobre la mesa el planteamiento de, si tanto Iberdrola como Naturgy creen que “no hay condiciones de rentabilidad adecuada”, sentarse y ver una salida.

Endesa pasa la patata caliente, a sus vez, a Iberdrola (Naturgy se mantiene al margen)

No obstante, dejaron claro que para negociar esa salida sería necesario en primer lugar cubrir cada uno su parte correspondiente del importe por el predesmantelamiento.

La energética subrayó que si las condiciones económicas de la central no son viables, ella respaldaría lógicamente el cierre, pero defiende que uno de los socios pueda seguir con la planta si el resto no quieren debido a que, en su opinión, no se cumplen las condiciones de viabilidad económica.

Bajo estas circunstancias, el discurso de Endesa se centra en estar de acuerdo sobre el acuerdo, pero asumir que se pueden (y le gustaría) hacer las cosas de otra manera. Y mientras se ha tenido que comer el despliegue mediático que ha organizado Iberdrola en tierras extremeñas.

IBERDROLA CAPTURA EL SOL DE EXTREMADURA

En concreto, Iberdrola prevé poner en marcha 2.000 nuevos megavatios (MW) de potencia fotovoltaica y eólica en Extremadura hasta 2022, lo que situará a esta comunidad en el centro de su estrategia renovable en Europa. Así lo ha anunciado el presidente del grupo durante el acto de puesta de la primera piedra e instalación del panel inaugural de la planta fotovoltaica Núñez de Balboa, en Usagre (Badajoz), al que ha asistido también el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, y otras autoridades locales.

De los nuevos proyectos en la comunidad, algunos se encuentran ya en avanzado estado de desarrollo, como son las plantas fotovoltaicas cacereñas de Ceclavín, Arenales y Campo Arañuelo I y II. La nueva capacidad supondrá, además, duplicar la potencia correspondiente a Iberdrola en la central nuclear de Almaraz.

Esta apuesta de la compañía se enmarca en su plan de relanzamiento de las energías limpias en España, donde la empresa invertirá 8.000 millones de euros entre 2018 y 2022 y pondrá en marcha 10.000 nuevos megavatios hasta 2030, tal y como anunció durante la reciente actualización de Perspectivas Estratégicas en Londres.