Iberdrola está en negociaciones con el fondo Copenhagen Infraestructure Partners (CIP) para elevar su participación en el ‘megaproyecto’ eólico marino de ‘Park City Wind’, de 804 megavatios (MW) y que se llevará a cabo en la costa del Estado de Connecticut (Estados Unidos).

Esta posibilidad de ampliar su apuesta por la eólica marina en Estados Unidos, una tecnología y un país estratégico para Iberdrola, se ha abierto después de que su socio haya mostrado su deseo de desinvertir en el proyecto, existiendo una opción de venta.

El grupo presidido por Ignacio Sánchez Galán es socio de CIP en ‘Park City Wind’, un proyecto cuya inversión supondrá unos 1.200 millones de euros, a través de Vineyard Wind, sociedad participada al 50% por Avangrid -filial estadounidense de Iberdrola- y el fondo y encargada del desarrollo del parque eólico marino.

En la conferencia con analistas para presentar los resultados del primer semestre de este año, los directivos de Avangrid confirmaron la existencia de estas conversaciones con CIP y subrayaron que este tipo de operaciones sobre la participación de proyectos de esta escala “no es inusual” en la industria eólica marina.

‘Park City Wind’, junto al proyecto de ‘Vineyard Wind’ en aguas de Massachusets de 800 MW, es pieza clave en la apuesta de Iberdrola por el desarrollo de la tecnología ‘offshore’ (marina) en Estados Unidos.

El pasado mes de mayo, el proyecto ya dio un paso de gigante en su desarrollo al alcanzar un acuerdo de compraventa de energía a largo plazo (‘PPA’, por sus siglas en inglés) para el parque con las compañías de distribución eléctrica estatales Eversource Energy y United Illuminating.

Este acuerdo debe ahora recibir, previsiblemente a finales del verano, el visto bueno del regulador del sector de servicios públicos del Estado de Connecticut (PURA).

El grupo cuenta en Estados Unidos con una cartera potencial de proyectos (‘pipeline’) de 4,9 gigavatios (GW) en eólica marina. Junto a ‘Park City Wind’ y ‘Vineyard Wind’, que en junio también recibió un espaldarazo al salir del ‘bloqueo’ en que se encontraba por el Gobierno de Trump con el lanzamiento del estudio ambiental federal adicional del que estaba pendiente, Iberdrola también lleva a cabo el proyecto ‘Kitty Hawk’, en aguas de Carolina del Norte y Virginia y que cuenta con un potencial de 1.486 MW de capacidad eólica marina.

Asimismo, la energética aspira a participar en la nueva subasta de capacidad eólica marina anunciada por el Estado de Nueva York, que pondrá en juego hasta 2.500 MW. Nueva York se ha fijado como objetivo contar con hasta 9 GW de energía renovable en el horizonte de 2035.

APUESTA POR LA EÓLICA MARINA.

La cartera de proyectos en todo el mundo de Iberdrola ronda los 12,4 GW, más una opción sobre otros posibles 9 GW acordados con la compañía sueca Svea Vind Offshore AB (SVO), siendo los tres ejes principales de desarrollo del grupo el Mar del Norte, el Mar Báltico y Estados Unidos.

Actualmente, el grupo ya tiene en operación tres parques eólicos marinos: West of Duddon Sands, puesto en marcha en 2014 en el mar de Irlanda; Wikinger, en funcionamiento desde diciembre de 2017 en aguas alemanas del mar Báltico y East Anglia One, en aguas del Reino Unido, del que se han instalado los 102 aerogeneradores y que ya está produciendo electricidad. Con 714 MW de capacidad y una inversión de 2.400 millones de libras, será capaz de atender el suministro eléctrico de 630.000 hogares ingleses.

A estos nuevos parques se sumará Saint-Brieuc, en aguas francesas, cuya entrada en operación se prevé para 2023. Tendrá una potencia de 496 MW y estará ubicado frente a la costa de la Bretaña francesa, 20 kilómetros mar adentro.

Asimismo, la empresa se hizo en Alemania, en abril de 2018, con dos nuevas instalaciones en el Báltico con una potencia total de 486 MW: Baltic Eagle y Wikinger Süd.

Además, a finales del año pasado anunció que va a desarrollar un nuevo macrocomplejo eólico en East Anglia, denominado East Anglia Hub y que incluirá los tres proyectos que tenía en cartera en esa zona: East Anglia One North, East Anglia Two y East Anglia Three. Con 3.100 MW de potencia instalada, requerirá una inversión de alrededor de 6.500 millones de libras y está previsto que su construcción, que durará cuatro años, arranque en 2022.

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