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Carlos Herrera en una visita a 'El Partidazo de COPE' que conduce Juanma Castaño.

Fernando Giménez Barriocanal afirmó que despidió a Federico Jiménez Losantos para “mejorar la imagen de la empresa”. La salida del locutor turolense llevó a COPE a trasegar por un largo desierto de un lustro en el que se acumularon 23,5 millones de euros de pérdidas, socavón que ahora intentan tapar de la mano de Carlos Herrera y Paco González.

Ambas estrellas sin embargo no contribuyen demasiado a la mejora de la imagen de la cadena episcopal. La última polémica que afecta a COPE la protagoniza Juanma Castaño, designado por González y Manolo Lama para encargarse de la medianoche deportiva de la casa.

Castaño, ni corto ni perezoso, afirmó hace unos días que “los futbolistas no se pueden levantar por la noche a cuidar de los hijos”. Sus compañeros de tertulia se asustaron tras escuchar el disparate, pero él se mantuvo en sus trece: “Lo digo totalmente en serio. El futbolista vive de su descanso”.

La metedura de pata la aliñó con anécdotas sin concretar: “Conozco jugadores que me han dicho que el peor momento de su carrera profesional ha sido cuando sus hijos han sido pequeños y han tenido que levantarse a cuidar de los niños”. Sus colegas le avisaron: “Vas a necesitar a Lama para defender esto”.

Y Lama salió al quite en la tertulia convocada 24 horas después para hablar sobre una polémica de la que Castaño no se retractó. El narrador cargó contra algunas voces discrepantes: “Todos los que estáis atacando a Juanma sois unos fariseos”. Pero la jugadora de vóley Lili Fernández los puso en su sitio: “El comentario era machista y clasista”.

OTRAS ESTRELLAS QUE NO TOMAN MEDIDAS: HERRERA

Carlos Herrera decidió mantener en nómina a Luis del Val, que arrancó el año mostrando su enfado porque en la Cabalgata de Reyes Magos de Madrid iba a participar una carroza con personas transexuales. El colaborador de ‘Herrera en COPE’ se exhibió: “Se equivocan gravemente en el puente de Vallecas y en vez de los Reyes Magos van a ir drag queens de Reinas. Melchor va a ser un travesti, Baltasar la tortillera y Gaspar, muy hormonado, irá enseñando las tetas“.

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Luis del Val, colaborador habitual del programa de Carlos Herrera.

Del Val afirmó que esta presencia tenía la intención de que los “niños aprendan que pueden ser maricones desde las edades tiernas. Si me acusan de homófobo, se pueden ir a la mierda”. Eso sí, el monólogo lo cerró creyendo que mostraba respeto: “Los gays son muy respetables, gente educada, muy seria. Los de Orgullo Vallekano que van a ensuciar la fiesta, en vez de ser ellos gays, son maricones de mierda“. Herrera y Barriocanal miraron para otro lado en vez de despedirlo.

LA IGUALDAD SEGÚN CARLOS HERRERA

Carlos Herrera tiene dificultades para entender la igualdad, tal y como demostró cuando explicó que Irene Montero “es la número dos de Podemos, vía conyugal o vía meritoria”. El andaluz bendijo la nueva imagen de la ex diputada de la CUP Anna Gabriel y afirmó que “lo que hace es abandonar el feísmo, ponerse desodorante, vestirse un poquito de Chanel. Es tan pija que parece Rita Maestre. Ahora que, en el fondo, cuando la mona se viste de seda mona se queda, ¡eh!”.

En otra ocasión conectó con ‘El programa de Ana Rosa’ y utilizó lenguaje poco inclusivo para referirse a los independentistas: “La marmota catalana: otra vez rasgamiento de vestiduras. Esta teatralidad de señoritas afectadas y dejadas”.

GONZALO MIRÓ, GENIO Y FIGURA

Gonzalo Miró también colabora en COPE, pero en este caso mantuvo un comportamiento desafortunado en Gol TV, propiedad del empresario trotskista Jaume Roures. En este canal analizó con escaso acierto los continuos errores del portero Loris Karius. El colaborador se dirigió a la presentadora Nira Juanco y afirmó que “lo que creo que necesita Karius es unas horitas contigo para que se le quite la tontería”.

“Lo que creo que necesita Karius es unas horitas contigo para que se le quite la tontería”

Miró la animó a visitar Turquía, donde juega el guardameta, para “darle un poquito de cariño” y le recomendó llevarse “unos guantes”. Bochornoso.

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