Gran Hermano vive momentos de cambio, la cadena de Paolo Vasile dejará en barbecho al que consideraba su ‘niño mimado’ hasta hace muy poco. La edición menos vista de la historia del reality nos ha hecho pensar en lo desdichado de la vida, en algunos casos, que además, se ha cebado (y mucho) con algunos de sus participantes.

Adicción a las drogas, al juego, al sexo y hasta una muerte inesperada por el arrollamiento desafortunado de un tren. Este es el trágico destino de algunos de los participantes de Gran Hermano.








Amor Romeira

Amor Romeira, la fiera de Fuerteventura. Es complicado eliminar del imaginario colectivo el vídeo de presentación de una chica de 18 años que se presentaba como tal pero que en realidad ingresaba a la casa para cumplir el sueño de reasignar su sexo. Convertida en toda una mujer, Romeira, tal y como confiesa ella misma “siempre he levantado muchas pasiones, envidias y odios”.

Encontrándose en su patria chica, hace ahora casi seis años, Amor Romeira fue apuñalada por una mujer que tenía, siempre según ella, antecedentes penales. La polémica exconcursante tuvo que ser trasladada a un centro hospitalario donde le practicaron 21 puntos de sutura entre el muslo y el costado izquierdo.

Hace apenas unas meses, la propia Romeira informó a sus seguidores a través de Instagram que “la chica que me apuñaló ha aparecido muerta en la cárcel.Te preguntas tantas cosas… ¿Por qué me tuviste que hacer esto? Ahora que la perdone Dios”.

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