Margarita Robles

El Consejo de Ministros ha aprobado tres programas de armamento por un valor total de 7.331 millones de euros para los próximos 12 años. Estos incluyen la construcción de cinco fragatas F-110, los vehículos 8×8 para el Ejército de Tierra y la modernización del avión caza Eurofighter. Se trata de un pastel presupuestario que ya estaba repartido hasta 2030 por el anterior Gobierno.

Los presupuestos de Defensa para este año 2018 –aprobados por el Gobierno de Mariano Rajoy– incluyeron un crecimiento del 11%, hasta 8.453 millones. La entonces ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, fue la impulsora del “nuevo ciclo impulsor”, pero se encontró con algunos obstáculos. De hecho, consiguió añadir los Programas Especiales de Armamento (PEA) que anteriormente no se incluían. Un truco contable del que se aprovecha ahora el Ejecutivo socialista.

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La principal inversión –4.000 millones de euros– irá destinada a las fragatas, que se construirán en los astilleros de Navantia en Ferrol; mientras que la modernización de los cazas Eurofighter está valorada en 1.000 millones y servirá para disponer de nuevas capacidades en la actual flota.

El programa del vehículo blindado VCR 8×8 involucra a Santa Bárbara Sistemas, Indra y Sapa. Además, estos vehículos se llevan testando por la Legión desde el mes de enero en Almería a través de un proyecto que trabaja en las futuras brigadas en 2035.

Este gasto militar tendrá un gran impacto en términos de empleo. Así, se generarán con la construcción de las fragatas la creación de 1.300 empleos directos, 2.000 de la industria auxiliar y 3.500 indirectos, para un total que rondará los 7.000 puestos de trabajo durante nueve años. “Se generará un valor añadido directo e indirecto de 5.400 millones de euros”, ha expuesto.

No obstante, queda fuera de esta inversión los cazas de combate: un Boeing F35 o un aparato procedente del Programa FACA (Futuro Avión de Caza y Ataque) promovido por varios países europeos.

5.000 MILLONES INVERTIDOS

Se trata de unos programas de armamento que se suman a las inversiones ya realizadas durante los últimos meses para sufragar, entre otros, el sobrecoste del submarino S-80, los helicópteros NH-90 o la modernización de los helicópteros Chinook. En total, estas inversiones junto con los tres nuevos programas suman más de 12.000 millones de euros.

El esfuerzo coincide las exigencias del presidente de EEUU, Donald Trump, para que los aliados europeos de la OTAN incrementen el gasto militar. En verano, el Ejecutivo asumió el compromiso de llegar al 2% del PIB en Defensa para 2024 firmado por Mariano Rajoy en Cardiff hace cuatro años. “Asumo la hoja de ruta marcada en anteriores cumbres por el Gobierno anterior, en nuestro ánimo estará llegar a esos objetivos en 2024”, afirmó Sánchez.