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Central de Almaraz | Imagen/Foro Nuclear

Con algo de retraso, el Gobierno ha enviado el borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030 a Bruselas. Un plan que propone, a modo orientativo, el cierre ordenado de las centrales nucleares entre 2025 y 2035 en España evitando los “vaivenes de Garoña”; y que será devuelto a España después de las elecciones del 28 de abril, por lo que podría caer en manos de otro Ejecutivo.

Dentro de este borrador, el Gobierno estima el cierre de cuatro de los siete reactores nucleares activos actualmente en 2030; mientras que en 2035 será el turno del resto, completando de esta forma el apagón nuclear. “Se trata de una orientación programática”, ha explicado la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, tras la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

Los vaivenes de Garoña son un ejemplo de lo que hay que evitar”, ha sentenciado. Por ello, la ministra cree que es importante realizar un cierre ordenado y anticiparse a los efectos en la sociedad del cierre de estas centrales nucleares. Un cierre orientativo, aunque basado, según fuentes del Gobierno, en las estimaciones inversoras de las empresas que hacen que estas centrales sean “dudablemente rentables”. Si bien es cierto, deja la puerta abierta a que las centrales puedan seguir abiertas incluso después de 2040.

El Gobierno prevé que la factura eléctrica se abarate hasta un 12%

También establece los plazos para el cierre de las centrales de carbón entre 2020 y 2025, mientras que el gas se mantendrá estable, pero siempre decayendo.

El plan trazado por el Gobierno detalla la estrategia para abordar una auténtica revolución energética, que en apenas diez años movilizará inversiones por 236.124 millones de euros, agregará un 1,8% de PIB al país y alcanzará los 300.000 puesto de empleo en el sector. De hecho, según el Gobierno, si el plan se cumple, la factura eléctrica sería un 12% más barata en 2030.

En este borrador también se apuesta elevar el porcentaje de penetración de las renovables hasta el 42% en 2030. En el sector eléctrico, ese porcentaje llegará al 70%.

EL RETRASO DEL BORRADOR

“España con un ligero retraso cumple con el borrador con los objetivos para 2030”, ha afirmado la ministra. Se trata de “borrador sólido, solvente y denso con 200 páginas”, explica la ministra.

Sin embargo, este borrador será devuelto por Bruselas y deja todo margen al próximo Gobierno español a realizar cambios. Es decir, no obliga a su cumplimiento. “El próximo Gobierno lo podrá cambiar. Lo que haría sería una versión rectificada de este”, añade la ministra, quien asegura que no cree que sea necesario “cambiar nada de forma evidente”.

También se ha aprobado el anteproyecto de ley de Cambio Climático, cuyos plazos parlamentarios impiden que llegue a tramitarse. Aunque la ministra reconoce que el texto será útil para el Gobierno que se forme tras las elecciones generales.