Uno de los primeros pasos que debemos dar cuando estamos emprendiendo es elaborar un presupuesto que nos servirá como guía para controlar los gastos que tengamos durante los primeros meses de actividad. Elaborar este documento es complicado, porque no tenemos datos anteriores en los que basarnos. Si además es la primera vez que vamos a trabajar por nuestra cuenta, es perfectamente normal que se nos pasen por alto los conocidos como gastos ocultos.

En el presupuesto estableceremos la previsión de ventas y también la previsión de gastos a seis o 12 meses vista. Esto nos permite hacernos una mejor idea sobre si nuestro negocio es o no rentable, incluso antes de que el proyecto se convierta en una realidad. Por eso es tan importante que ese presupuesto esté bien elaborado y consten en él los gastos más importantes.

Los gastos ocultos legales y los gastos ocultos empresariales

gastos ocultos empresariales

Los costes ocultos que se nos suelen pasar por alto cuando estamos poniendo en marcha nuestro proyecto suelen ser de carácter legal, y son los que vamos a ver con más detalle a continuación. Pero ten en cuenta que no son los únicos, a lo largo de toda la vida de tu negocio hay gastos ocultos que pueden descuadrar tu presupuesto si no los has tenido en cuenta.

Los costes ocultos empresariales tienen más importancia que los legales, porque son sinónimo de que hay ineficiencias en la planificación y en la forma de trabajar. Algunos ejemplos de costes ocultos empresariales son los producidos por una mala gestión del stock que nos lleva a tener muchos productos que no vendemos o incluso pasados de fecha, las pérdidas de material y hasta la obsolescencia de los equipos y la maquinaria utilizada.