Codere

La guerra en Codere sigue abierta. La familia Martínez Sampedro, fundadora de la casa de apuestas, ha puesto en entredicho la figura de Norman Sorensen, presidente de la entidad, por incumplir las obligaciones derivadas de sus competencias al frente de la empresa. Al mismo tiempo han criticado que sus cuentas anuales son “dudosas”.

Así lo ha hecho saber José Antonio Martínez Sampedro al resto de accionistas durante su discurso en una junta general en la que él y otro miembro de la familia, Luis Javier, han sido sustituidos por los consejeros Alberto Manzanares y Fernando Sempere, lo que supone la salida de los Martínez Sampedro del grupo.

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José Antonio Martínez ha arremetido contra Sorensen, afirmando que “ha impedido” que se traten en los consejos de Codere temas relevantes para el interés social, como la estrategia de la compañía, su posicionamiento competitivo y la evaluación de la actual gestión.

Además, defiende que Sorensen “ha restringido de forma inaceptable” el acceso a determinados consejeros a la información de la compañía y a sus gestores, haciéndoles “imposible” el cumplimiento de sus funciones, como el respaldo a las cuentas anuales.

CUENTAS ANUALES “DUDOSAS”

En este sentido, la familia fundadora cree que las cuentas anuales “no reflejan la imagen fiel del patrimonio social” y que no se deberían de haber aprobado, ya que cuentan con “partidas dudosas”, algo que finalmente no ha ocurrido y la junta ha terminado por aprobar.

Los Martínez Sampedro también critican la gestión de la Fundación Codere, que ha dejado de ser financiada y su liderazgo “ha sido asumido por la nueva dirección” en lo que consideran un comportamiento “absolutamente pasivo e ignorante” de los aspectos que permiten conseguir regulaciones que den estabilidad a la actividad en un momento de “hostilidad” por parte de los medios y la opinión pública.

Así, José Antonio Martínez opina que Sorensen ha propiciado la liquidación de activos estratégicos, ha impedido el debate y deliberación sobre las causas del declive de ventas del negocio orgánico o que ha impedido analizar la evaluación del desempeño del director general y de su equipo directivo.

No obstante, la junta general de accionistas ha ratificado con una mayoría necesaria a Norman Sorensen como presidente, en contra del criterio de los Martínez Sampedro, que habían propuesto una acción social de responsabilidad contra él. La familia ya anunció que acudirá a la vía legal, dado el resultado de la junta.