Fintup
Pedro Perelló (dcha.) y Jorge Sieiro (izda.), fundadores de Fintup.

Pasión por el asesoramiento financiero y romper las barreras de acceso de los pequeños ahorradores a la banca privada. Estos ingredientes y diez meses de trabajo dieron con Fintup, la plataforma creada por Pedro Perelló y Jorge Sieiro.

–¿Cómo surge la idea?

Pedro. Todo surgió por necesidad. En 2015 vendí mi compañía de servicios de tecnología de la información a un grupo internacional. Consigo una cantidad de dinero y tengo que ver qué hago con mis inversiones. Hablando con Jorge, empezó a contarme las estrategias que podía hacer con mi dinero, libros que podía leer… Intentar ganar un poco de confianza como inversor para no dejar el dinero en la cuenta corriente que suele ser absurdo. La única alternativa es banca privada y cuando me aproximo al final tratan de colocarme sus productos.

Jorge me empieza a comentar la existencia de robo advisors en el mercado estadounidense y cómo se están implementando esas estrategias que él comenta y que no sabemos cómo podían hacerse en España. A raíz de ahí, tengo un espíritu muy emprendedor y dije “oye si estos realmente se puede hacer en Estados Unidos y demás, tenemos muchos contactos, por qué no hacemos una serie de llamadas y vemos si esto es posible en España o no”.

Fruto de esos contactos empezamos a hablar con entidades financieras en el ámbito mayorista, que no van a cliente final sino institucional, y empezamos a descubrir que es posible. Ahí es cuando le digo a Jorge, oye, ¿por qué no? Vamos a probarlo, a intentar descubrir este mundo. Va a ser un viaje apasionante. Ya no solucionaríamos únicamente un problema personal sino que intentaríamos acercar una solución a mucha más gente que se encuentra en una situación similar: tiene una serie de ingresos y que la única alternativa sea la colocación de los fondos de los bancos. Empezamos a trabajar y hasta la fecha.

Directivo

De 20.000 a 180.000 euros: los salarios del sector financiero español

La transformación del sector financiero español en los últimos 20 años ha provocado un profundo cambio en el perfil de sus empleados, más digitales...

–Como emprendedor, ¿es más complicado entrar en el mundo de la banca privada?

Jorge. La parte complicada de entrar en este mundo es que se trata de una actividad reservada y regulada. Desde que tienes la idea hasta que eres operativo, tela marinera entre contactos y cumplir regulaciones. Tardamos en ponerlo en marcha desde febrero de 2017 hasta casi enero de 2018. Diez meses en los que no puedes hacer nada.

Pedro. La gran complejidad que tenemos nosotros con respecto a otras start-ups es que otras te puedes poner a operar/funcionar en el momento que cuentas con un producto mínimamente viable. Aquí por regulación no te van a permitir operar hasta que cumplas con alguno de los marcos regulatorios que tenemos en este país.

También éramos totalmente novatos en el sector bancario como emprendimiento y nos ha llevado un tiempo entender cómo funciona todo, cuáles son las mejores alternativas, etc. Sí creo que tenemos una complejidad adicional a otras start-ups.

–¿Habéis hecho alguna ronda de financiación y tenéis pensado hacerla?

Pedro. Hemos empezado con recursos propios para testar que el modelo funcionaba. Después de once meses, hemos validado que nuestra estrategia y nuestros productos tienen una aceptación dentro del mercado. En esa línea, lo que sí que está claro es que no podemos seguir en un modelo totalmente financiado con recursos propios si queremos dar un salto. Es algo que entra en nuestros planes en las próximas fechas probablemente buscar financiación a través de rondas de financiación o capital riesgo.

–En su dossier de prensa indican que los fondos de inversión de las grandes entidades son muy rentables para ellas, pero poco para el inversor. ¿Por qué?

Jorge. Hay un conflicto de interés claro. Ahora con MiFID II a partir de 2019 se pretende resolver un poco esto, pero tal y como funciona el modelo de distribución de fondos de inversión en España la mayoría de los que ofrecen las entidades tienen unas retrocesiones. Es decir, o vendes tus propios fondos (toda la comisión de gestión es para ti) o si no ofreces fondos de terceros, pero siempre y cuando te paguen una comisión. No es un asesoramiento independiente.

Esos gastos hasta ahora estaban ocultos. Mucha gente piensa que en banca privada el único coste que tenía era la comisión de gestión de cartera, pero de la comisión por debajo de los fondos (que era la mayor parte) no sabían nada. Al recibir como cliente la información, los gastos están descontados de la rentabilidad. No ves nada. Ahora con la nueva norma, esto va a cambiar. Después de 2019, las entidades están obligadas a comunicar al cliente cuánto ganan contigo, todos los gastos en euros (ni siquiera en porcentaje). Eso va a abrir los ojos a mucha gente.

¿Qué pasa con la gente que no llega a ese mínimo de medio o un millón de euros? Si vas con 30.000 o 50.000 euros y quieres buscar asesoramiento, que es lo más caro, no lo consigues porque no lo estás pagando. Con esas comisiones no accedes a ese servicio. Tenemos una gran brecha en la industria financiera que es toda la gente retail que se queda por debajo no recibe ningún tipo de asesoramiento (colocar el fondo que más me interese en cada momento) y para la gente que está en lo más alto, colocar fondos que dejen comisiones y que puedan hacer una buena distribución de la cartera. Pero siguen siendo los mismos fondos que, si vamos a los datos la mayoría, no baten ni su índice de referencia. Hay mucho por mejorar y ahí es donde entramos nosotros.

–¿Cómo lo vais a mejorar?

Jorge. Lo mejoramos dando acceso a fondos en renta variable que son 20 veces más baratos porque no hay retrocesión alguna. Son clases limpias, fondos clase institucional que además si vas a tu entidad financiera tienes bastante difícil poder contratarlos porque requieren unos mínimos de inversión bastante altos. La segunda parte que queremos mejorar es no solo dar acceso a buenos productos y estrategias de inversión, sino que también queremos formarte para que seas mejor inversor. Ahí está el reto para todos. Tengo la sensación por lo que hablo con los clientes que vienen de banca privada que el asesor de banca privada se deja guiar muchas veces por el cliente.

Ejemplo: tengo una estrategia en renta variable y es volátil. Se cae el mercado un 10%. Me llama el cliente, traspasa, y lo hace. ¿Y la estrategia? ¿Hemos implementado una estrategia a largo plazo? Hay que gestionar ese comportamiento con el inversor, educarle, formarle, ofrecerle libros, píldoras de conocimiento, etc. El reto también está en digitalizarlo.

Ana Botín

Ana Botín exige a la UE una legislación que garantice un espacio digital único

La presidente de Banco Santander, Ana Botín, exige “normas claras y efectivas que nos garanticen a todos, consumidores y empresas, que toda Europa es...

–Un cliente formado, ¿beneficia o perjudica a la entidad (ya sea banca privada o fintech)?

Pedro. Cada vez va a ser más difícil que los bancos mantengan un modelo de colocación de fondos. Sin duda, todo este trabajo que estamos haciendo las distintas fintech de dar a conocer a la mayoría de clientes que las comisiones son importantes, que estar bien invertido es importante, que estar bien diversificado es importante… va a hacer que poco a poco se vaya evangelizando el mercado español y las personas cómo mínimo pregunten y cuestionen todas estas dudas.

Al banco le va a exigir un conocimiento mayor de todo lo que se está ofreciendo. Les va a suponer trabajo de adecuación al nuevo entorno en el que las fintech estamos aportando mucha innovación y transparencia.

–¿Vais a seguir con la estrategia de fondos indexados de Vanguard?

Jorge. Hoy por hoy la estrategia en la que creemos es: si quieres cartera permanente comprar todo al menor precio posible. No somos radicales con la gestión pasiva. Nuestras carteras en el mayor porcentaje lo que hacen es indexarse porque la media del mercado es superior al 80% de los inversores profesionales. Es más que suficiente para hacerlo bien. Luego tenemos un pequeño porcentaje de esos gestores de fondos independientes (Bestinver, Magallanes, AzValor, True Value, etc.), ampliamente conocidos, que de manera consistente sí son capaces de batir al mercado. Curiosamente son gestores propietarios de sus fondos, con visión a largo plazo, que invierten su dinero en sus propios fondos.

–¿Qué rentabilidad estáis dando a vuestros clientes?

Pedro. Los fondos que componen nuestra cartera han logrado una rentabilidad acumulada entre el 4-5% de los perfiles más conservadores hasta el 20% en dos años y medio. Este año, bastante plano.

Jorge. No te debes dejar guiar por el mercado, sino que el mercado está ahí para servirte. Para la mayoría de los clientes, no mirar mucho su cartera es la mejor estrategia de inversión. Está bien hacer un seguimiento, pero no es trading. El inversor al que más valor vamos a poder aportar es al que tenga un horizonte temporal a medio largo plazo.

–¿Qué costes tiene para un inversor meter su dinero en Fintup?

Jorge. El coste total de gestión de las inversiones de la cartera es del 1%. Si lo desglosan por la parte de gestión pasiva, fondos indexados de bajo coste, es mucho más bajo. Al meter parte de value, nos eleva un poco el coste por debajo. Para carteras inferiores a 300.000 euros, como el asesoramiento es lo más caro, cobramos un 2% de la aportación que hagan, pero es un gasto puntual y fijo. Los gastos totales para un periodo de inversión recomendado van a estar entre el 0,8% y el 1%, cuando en banca privada te vas a 2-2,5%.

–¿Qué cartera gestionáis?

Jorge. Esperamos cerrar diciembre en torno a los 90 clientes y con un volumen gestionado entre los cinco y seis millones de euros.

–Vuestros clientes, ¿proceden de banca privada o son nuevos inversores?

Jorge. Nuestros clientes en esta fase son gente que tiene algo de experiencia, personas que ven la ventaja de Fintup. Otros han confiado en nosotros porque les cuadra lo que les explicamos. También hay un componente importante de clientes que no sabían que podían contratar estas carteras por este precio y por eso se han animado. Luego irá llegando el resto de la gente.

Pedro. Nuestro objetivo es llegar al segmento pre banca privada, es decir, aquellos que no tienen no tienen la capacidad de contratar un asesoramiento de banca privada. Desde ahorradores muy moderados con un pequeño patrimonio de 1.000 euros o 10.000 euros hasta algunos de 100.000-200.000 euros. Estamos llegando al nicho que nos habíamos marcado.

Los inputs que estamos recibiendo por parte del Gobierno y de la sociedad es que el tema de las pensiones está complicado. Hay que buscar alternativas, no dejarlo todo en manos de papá Estado. Al final habrá una concienciación poco a poco mayor y la gente va a investigar cómo puede solucionar su futuro.

–Los jóvenes, con un salario actualmente bajo, ¿pueden invertir con Fintup?

Jorge. La gente joven que no tiene tanto dinero o que gana poco cuenta con un activo mucho más escaso e importante: el tiempo. La media histórica si vamos a periodos largos de tiempo en renta variable en el ámbito mundial está en el 8-10% anualizado. Habrá décadas con un 17% y otras con un 7%. Una persona joven que ahorra 90 euros todos los meses en su vida laboral, a esas tasas de interés eres millonario inexorable en la jubilación.

Aritmética pura si el mundo funciona como lo ha hecho hasta ahora, es decir, si el capital se sigue remunerando a tasas de interés mucho más rentables que lo que se considera un activo sin riesgo. Yo creo que eso no va a cambiar. Es más, puede incluso mejorar porque gracias a los avances tecnológicos el mundo cada vez va mejor. Si montas una estrategia en la que participas de todo ese avance, una persona joven lo puede hacer muy bien con poco esfuerzo. Lo que pasa es que requiere paciencia.