La nada desdeñable cifra de 220.000 millones de euros. Casi una cuarta parte del PIB de España. Es la cifra que el Tesoro va a emitir en deuda a lo largo de 2017 a los mercados, aunque supone una reducción del 0,6% en relación con el año anterior. De ese bruto, 35.000 millones de euros serán deuda neta. Unas cifras que llegan después del excepcional año logrado en 2016, en el que los tipos tocan mínimos y los plazos máximos. No sólo eso, es que el Estado logró ahorrarse casi 10.000 millones de euros “por un uso más eficiente de la Tesorería y la buena evolución de los ingresos”.

Una estrategia con la que el Gobierno quiere seguir la senda lograda en los últimos años de reducción del coste de la deuda, y aumento de la vida media de los préstamos. Es decir, tardar más tiempo en devolver el préstamo y pagando menos dinero. Sin embargo, esta tarea puede verse dificultada en los próximos meses a tenor de lo que dicen los expertos consultados por Merca2.

dragui2-575x323Actualmente el coste de las nuevas emisiones es del 0,61%, mientras que el de la deuda en circulación es del 2,77%. Mientras que la vida a medio y largo plazo de la deuda es de 11,4 años (frente a los 9,1 años de 2015). Ambas cifras vienen motivadas por el favorable entorno de tipos que se vive en Europa en este momento. “Un 2016 que ha sido excepcional, pero que ha llenado de optimismo al Tesoro”, sentencia Alexis Ortega, de Finagentes Gestión. ¿Por qué? Pues porque buena parte de la deuda emitida por España está en manos del Banco Central Europeo que, gracias a la QE, compra todos los meses deuda estatal.

De hecho, hasta el mes de noviembre, el Banco Central Europeo había comprado más de 135.000 millones de euros de deuda española. Es decir, casi el 63% del total emitido durante el pasado año. Por eso mismo Ortega cree que “conviene ser prudentes y esperar a ver las políticas que Draghi comienza a aplicar con la llegada del nuevo año, ya que podría comenzar un proceso de retirada de los estímulos”, explica. Algo que, para Juan Enrique Cadiñanos, de Admirall Markets, no tendría sentido. Al contrario, cree que “Draghi debería adoptar medidas que acompañen las emisiones de deuda de los Estados para que puedan seguir con la evolución económica actual.

La evolución de la inflación será clave

Sin embargo, el propio gobernador del BCE puede plantearse la posibilidad de comprar menos deuda, especialmente si comienza un proceso inflacionario en la zona del Euro. Es algo todavía prematuro, pero ya hemos visto en diciembre cómo -por culpa de los precios de la energía- se cerró el mes en el 1,1% -máximos desde el 2013-. Y eso es, precisamente, por lo que Cadiñanos considera que el BCE “tomará medidas que acompañen las emisiones, no sólo de España, de todos los Estados, porque sino todo lo que hemos hecho hasta ahora es absurdo”, relata.

Algo en lo que Ortega no termina de estar de acuerdo, ya que Draghi -si las cosas cambian- se podría plantear otros escenarios. Pero también porque “el gobernador se queja de que los Estados no lo hacen caso, y es por su culpa. Si les das dinero gratis, es imposible que hagan las reformas estructurales que después les solicita”, sentencia.

Es más, Alexis Ortega la evolución de los bonos españoles que, en las últimas semanas, han tenido un ligero aumento, lo que “debe hacer que estemos vigilantes” a lo que pueda suceder en las próximas emisiones.

captura-de-pantalla-2017-01-09-a-las-19-47-10De los 220.000 millones brutos que se van a subastar, la mayor parte (122.900) millones serán a medio y largo plazo, mientras que otros 97.110 serán Letras del Tesoro. Así que en previsión de lo que pueda ocurrir, el Tesoro se guarda un as bajo la manga: recurrir a emisiones ligadas a la inflación europea, la sindicación bancaria e instrumentos complementarios.

Sin embargo, para Juan Enrique Cadiñanos, de Admirall Markets, “la escasa rentabilidad de los activos fijos puede provocar que haya un problema de falta de interés hacia la deuda española”. Especialmente si, como parece, la Reserva Federal continúa con la subida de tipos en Estados Unidos, lo que podría hacer que los inversores opten por mirar hacia allí. Aunque Ortega cree que “no será algo decisorio” en lo que ocurra a este lado del Atlántico.

Sea como sea, ambos analistas creen que el Tesoro “tendrá muy difícil lograr lo acontecido durante el año pasado, que fue excepcional”, sentencian.

 

 

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