Iberia

No hay tregua para el aeropuerto de El Prat. A la marcha de varias compañías tradicionales empujadas por el auge de las low cost, ahora se suman nuevos problemas. Los trabajadores de Iberia amenazan con paros entre el 21 y el 24 de diciembre. Fechas que coinciden con las elecciones catalanas y las Navidades y que, además, podrían contribuir al lento crecimiento del aeródromo.

La mejor manera de reivindicarse es conseguir llamar la atención, lo que en un aeropuerto se traduce en huelgas. El Prat ya sabe mucho de esto, y en Navidades podría volver a repetir situación parecida a los paros que llevaron a cabo este verano los vigilantes de seguridad. En este caso, se trata de 4.000 trabajadores de Iberia. Estos, han convocado paros parciales de quince horas para los días 21, 22, 23 y 24 de diciembre para denunciar el exceso de trabajo y la falta de efectivos.

La plantilla no está ajustada a la carga de trabajo, especialmente en el área de handing y personal técnico”, explica José Manuel Pérez, responsable de sector aéreo en UGT a nivel estatal. Los paros se repartirán en tres bloques: uno a primera hora (de 6:00 a 10:00 horas), otro al mediodía (de 12:00 a 19:00 horas) y otro a última hora de la tarde (de 20:00 a 12:00 horas).

Este verano, Iberia y los sindicatos cerraron la negociación del nuevo Expediente de Regulación de Empleo (ERE) voluntario, para un máximo de 955 trabajadores. En este caso respondía a razones de estructura operativa, no por problemas financieras. Por ello, desde UGT consideran que “este tiene que venir acompañado de una renovación de plantilla”. Algo que ayudaría a solventar las cargas extra de trabajo.

Elecciones, Navidades e independentismo

Las fechas escogidas para convocar esta huelga no son fruto de la casualidad. El periodo navideño es muy propicio para parar la actividad en los aeropuertos. Además, este año coincide con las elecciones catalanas del 21 de diciembre, convocadas por la aplicación del artículo 155 tras el conflicto independentista. Por lo que las consecuencias pueden ser mayores para aquellos que vuelen con Iberia con la intención de votar.

El Prat

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Air France y Aerolíneas Argentinas se van de Barcelona, pero no por el conflicto independentista. En los cielos las aerolíneas no entienden de cuestiones...

El independentismo también ha estado muy presente en el aeródromo de El Prat. La amenaza de grupos independentistas de tomar el aeropuerto –que no llegó a materializarse– y el rechazo de los turistas a escoger Barcelona como destino turístico han ralentizado el crecimiento del aeródromo.

En noviembre, Barcelona-El Prat registró más de 3,1 millones (un 5% más). El año pasado, por las mismas fechas, registró un crecimiento del 9,1%. Y en octubre sucedió algo parecido. El Prat recibió 4.174.301 pasajeros, un 3,9% más que el anterior año. Sin embargo, hace un año, en el mismo mes, el crecimiento fue del 11%. Crece, pero a la mistad del ritmo que en 2016.

Negociaciones con Iberia

Pero aún hay tiempo para que El Prat no vuelva a vivir otra crisis. Esta semana, sindicatos e Iberia tienen previsto reunirse para tratar de llegar a un acuerdo y solucionar una sobrecarga de trabajo que, según el colectivo sindical, se repite en todos los aeropuertos de España.

Por su parte, Iberia se muestra predispuesto a negociar. “Los paros son siempre el último recurso. Desde la compañía vamos a hacer todo lo posible para que se desconvoquen, dentro del marco de las relaciones laborales establecidas en la empresa. En estos últimos cinco años el diálogo en Iberia con los colectivos sociales ha sido una constante, y así seguirá siendo ahora y en el futuro”, explican desde la aerolínea.

Este verano, El Prat también fue objeto de uno de los mayores colapsos que se recuerdan en los últimos años. Los vigilantes de seguridad del aeropuerto se pusieron en pie de guerra contras las condiciones laborales. La Guardia Civil tuvo que llevar a cabo sus tareas, mientras las colas en los controles de seguridad llegaron a alcanzar las cuatro horas.

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Aena y el lío de los contratos públicos a “precios tirados”

Las bajas temerarias en Aena asciende a más de 2.000 en los últimos años, algo que repercute en la calidad del servicio y en conflictos laborales.

El motivo: las condiciones laborales que imponía Eulen, la empresa subcontratada por Aena para ejercer esta labor. Un problema derivado de los contratos públicos del gestor aeroportuario otorgado a precios muy rebajados. Algo que generó esta conflictividad laboral. Eulen impuso condiciones y salarios bajos para poder hacer frente al contrato tan bajo de Aena.

Así, si nada lo remedia, El Prat volverá a escribir un nuevo capítulo en las huelgas del aeródromo. En este caso con Iberia como protagonista.

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