Durante el 2018 hemos podido comprobar un alto grado de incertidumbre y volatilidad, que nos  ha llevado a ver claros recortes en prácticamente todos los mercados de renta variable a nivel global. Esta circunstancia ha instaurado el miedo dentro de los inversores, debido a varios factores que hemos vivido dentro del mercado, durante todo el año. A pesar de lo comentado anteriormente, no todo son malas noticias y aunque la tesitura tenga atisbos de desastre, debemos analizar de manera detallada la realidad de la situación.

Parece que el punto alto del ciclo, -en el plano macroeconómico-,  ha quedado atrás, pero se siguen mantienen sólidos niveles de actividad. Lo que continúa incentivando el  plantear alternativas de inversión focalizando bien el estudio y análisis de sectores y compañías que puedan tener un buen comportamiento en esta fase del ciclo.

La tónica habitual seguirá siendo el incremento de volatilidad dentro del mercado, acentuándose cada vez más esta circunstancia, ya que no se espera que los riesgos derivados del crecimiento, la tensión económica entre China y Estados Unidos y las incertidumbres políticas en Italia, Reino Unido , junto con las elecciones europeas  se diluyan de un día para otro. Esta volatilidad debería verse como algo también atractivo, ya que puede otorgar oportunidades de compra, al poderse producir recortes dentro de activos que tengan una buena valoración.

Una buena selección de activos, clave para el incierto 2019

El mercado alcista que hemos vivido en prácticamente todos los activos durante la última década parece haberse frenado -principalmente- por unas condiciones monetarias más...

Se están viendo con estas caídas valoraciones atractivas en términos históricos,  con descuentos del 20 y hasta el 30%. A lo que debemos sumar la posibilidad de movimientos corporativos que crearán altas rentabilidades y otorgarán oportunidades, dentro de activos que ya cuentan con el descuento antes comentado. El grave problema al que nos enfrentamos de cara al 2019 es la desaceleración económica, que es la única situación que podría perturbar la normalización monetaria por parte de la FED y a una inflación que aun controlada crece a un ritmo lento.

Una vez vistas las diferentes incertidumbres, debemos tener en cuenta que en el plano corporativo todavía se espera un buen comportamiento de las compañías y la facilidad del crédito seguirá siendo interesante para todas las compañías exceptuando el sector bancario. A esta circunstancia hay que sumarle una mejora considerable de las condiciones de la economía china que ha reducido su sobreapalancamiento y parece que ve menores problemas en su mercado inmobiliario.

Por las circunstancias antes comentadas y sobre todo si se eliminan  las microcrisis que se han ido generando durante el 2018 podríamos estar hablando de un momento en el que con los descuentos actuales que hay en  el mercado y seleccionando activos con buenas valoraciones fundamentales, las previsiones negativas que parecen haberse aposentado en los mercados se tornen en verde de una manera progresiva.

Jorge López, analista de XTB

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