Los dos documentales clave del tardofranquismo no enfocaron la pupila de la dictadura. Tampoco se recrearon en los exiliados o en los enterrados en vida, los llamados “topos”. La más política fue ‘Canciones para después de una guerra’ (en el que se olía y oía la educación sentimental con sonidos como ‘La bien pagá’ o ‘La vaca lechera’, entremezcladas con goles del Real Madrid, productos “para la señora y el caballero” y fotos amarillentas de las eternas colas marcadas por las cartillas de racionamiento). Sin embargo la más representativa fue ‘El Desencanto’, película en la que los herederos de los Panero retratan el amargor del esplendor perdido entre la familia del poeta oficial del Régimen. Ese mismo esplendor han perdido los Alcántara, familia que se diseñó como papilla para entender la educación sentimental, otra vez, de los últimos años de vida del Dictador.

Atrás queda el brillo del nacimiento de ‘Cuéntame cómo pasó’, serie que desde su estreno en 2001 rompió audímetros, se llevó miles de aplausos, recibió lametones de los críticos y se quedó con todos los premios de ficción del sector. Su calidad lo merecía, pese a algunas críticas que recibió por dulcificar un periodo negro. Pero la serie está a punto de hacerse mayor de edad y lejos queda el primer capítulo, en el que Carlitos Alcántara miraba atónito el televisor, ese invento mirado con excepticismo por Herminia, para ver el triunfo de Massiel en Eurovisión. Las razones del desgaste son varias: la primera es que 19 temporadas en antena son un trabajo hercúleo. Pero es evidente que está más desgastado el prestigio de los responsables de la serie que la propia ficción, que todavía ronda los tres millones de espectadores de media.

UN RODAJE EN GUERRA

Enrique San Francisco reflexionaba sobre su carrera hace unos días en el ‘Chester’ y explicaba que había “visto muchas injusticias en mi trabajo y siempre basadas en la envidia” porque “una persona con un papel corto puede dar el bombazo en una película, donde otros tienen un papel más extenso”. Risto Mejide le pidió nombres y el actor no se cortó: “Lo que pasa en ‘Cuéntame’ es que actores que han pasado por ahí, que eran excelentes, no me explico por qué, pero es muy dudoso que de repente desaparecen (…) Desaparecen actores como Terele Pávez que realmente merecían la pena verlos. La explicación es un tanto dudosa. Puede ser que anula a los protagonistas”.

No es el primer ex componente del reparto de la serie nostálgica que critica en público a la serie protagonizada por Imanol Arias y Ana Duato. Otro de los “caídos”, Juan Echanove, prefirió criticar a la serie con evidente desprecio: “No me acuerdo. Hay dos cosas en mi vida que no sé por qué, que incluso estoy yendo a terapia para ver si consigo acordarme, pero dicen que yo he hecho un programa que se llama ‘Un país para comérselo’ y otro que se llama ‘Cuéntame’. No tengo ni puta idea”. Más decibelios proyectó Ana Punzano, que interpretó a la hija de los Alcántara durante varias temporadas.

MATAR AL PADRE

La actriz no se cortó a la hora de “matar al padre”, Antonio Alcántara o Imanol Arias: “Este señor, que a la mayoría le parece entrañable, jamás me preguntó cómo estaba en cinco años. No sabe nada de los delitos que han cometido contra los derechos de los trabajadores dicha productora en mi caso ¿o sí? (…) La situación es lo suficientemente injusta como para que este millonario con dinero público me eche más leña encima. ¿Qué no me haga más daño? Daño es trabajar en la serie de la televisión de más éxito de todos los tiempos y tener que pedir dinero a amigos y familiares. (…) Daño es decir que yo estaba físicamente pero que nada más… ¿se puede ser más sinvergüenza?”.

Punzano alzaba la voz para desvelar la intrahistoria del rodaje de esa serie con apariencia entrañable: “Si no somos tan indecentes como vosotros tratáis de destruirnos. 14 años recibiendo entre 20 y 15 millones de euros al año que os repartís entre cuatro mientras los técnicos se las ven y se las desean para cobrar sus horas extras; que os sumáis al oportunismo de la crisis para retirarnos las botellas de agua del plató al tiempo que abrís una SICAV valorada en 13 millones de euros. Que nos descontáis a 19 trabajadores un dineral sin que aparezca ningún concepto que lo declare en las nóminas, pero por los que yo sí que pago impuestos. Los contratos abusivos y un largo etc… Brilláis con maquillaje en la cara pero en el corazón solo tenéis telarañas”.

ARIAS ON FIRE

El Grupo Ganga, productora responsable de ‘Cuéntame cómo pasó’ (de la que es propietario el marido de Ana Duato, Miguel Ángel Bernardeau), señaló que la serie acabaría con los Alcántara votando en 1977. Pero es difícil apagar la música en plena fiesta y quizás veamos a doña Herminia instalarse en Marte. Imanol Arias también amagó sin dar durante años. El actor vasco fue capaz de explicar que el día que faltase la publicidad en TVE dejaba la serie, porque él, claro, no vivía de subvenciones. También afirmó que tenía ganas de que acabase la serie, pero ahora ha recobrado fuerzas. Y más teniendo en cuenta que está haciendo frente a sus millonarias deudas con Hacienda…

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