Los wearables han llegado para quedarse. Samsung ha invertido mucho dinero en investigación par potenciar este sector de tecnología ponible. No obstante, no ha tenido un impacto tal como otras tecnologías florecientes como la nube, los dispositivos móviles y otras tecnologías emergentes.

Samsung sabe de la importancia de mantenerse fuerte en el mercado de wearables y por ello ha puesto mucho empeño en el desarrollo del sistema operativo Tizen OS. Un sistema operativo basado en Linux que está optimizado para funcionar en dispositivos móviles y lo llevan muchos productos de la compañía sur-coreana como las Smart TVs, wearables, etc.

Las grandes empresas tecnológicas están intentando que los wearables cada vez tengan más funcionalidades, sean más prácticos, más ligeros, delgados y con una autonomía mayor, para que la batería no sea un limitante. Samsung no ha querido quedarse atrás y cada año presenta versiones mejoradas de sus tecnologías ponibles.

El hardware que tienen es como el de un pequeño ordenador. Disponen de las mismas partes, de hecho son ordenadores. Tienen una CPU, una memoria, un sistema de E/S, buses, etc. Pero la tecnología ha avanzado y madurado tanto, que nos permite tener en nuestra muñeca un computador mucho más potente que los ordenadores de hace unas décadas.

Incluso un Exynos 3250 de Samsung como el que equipa la pulsera Gear Fit 2 es más potente que algunas de las consideradas supercomputadoras del pasado. Es increíble cómo se ha reducido el tamaño, minimizado el consumo y disparado el rendimiento hasta límites insospechables.

Benedict Evans junto al servidor de Pixar
Benedict Evans junto al servidor de Pixar en 1995

Por poner un dato curioso. Pixar empleó para renderizar su película Toy Story una granja de servidores de alto rendimiento que ocupaba una gran habitación y consumía ingentes cantidades de energía. Este supercomputador de 1995 tenía la mitad de rendimiento del que consigue un Apple A8 como el que integran algunos dispositivos como el iPhone 6 que nos cabe en un bolsillo.

Todo ese desarrollo tecnológico y grandes capacidades que ofrece la tecnología están siendo explotadas por las empresas para poder hacer dispositivos muy pequeños con virtudes y aplicaciones inimaginables hace años.

De hecho, Samsung y otras corporaciones están impulsando pulseras especialmente diseñadas para los deportistas. Este tipo de pulseras recopilan gran cantidad de información sobre la salud del usuario. Por ejemplo, datos sobre el oxígeno, sueño, pulsaciones, tensión, calorías consumidas, etc.

Esto ha generado críticas por ciertos sectores defensores de la privacidad y el anonimato de las personas. El motivo es que este tipo de dispositivos tienen gran cantidad de información sobre la salud de la gente y esos datos son reportados a estas corporaciones. Es decir, transforman nuestros cuerpos en una fuente de datos telemetría.

Deberían ser los gobiernos y los jueces los que deberían encargarse de velar por los derechos de los usuarios y obligar a las grandes corporaciones a respetar la privacidad y el anonimato.

Pero hay multitud de personas que necesitan de este tipo de dispositivos para mejorar su salud, su rendimiento físico, etc. Todos ellos compran dispositivos como el Samsung Gear Fit 2. La nueva versión de la pulsera de Samsung para fitness.

Samsung Gear Fit 2 vs Xiaomi Mi Band 3

Apps y funcionalidades

Samsung Gear apps (iconos)

El sistema operativo influye en la cantidad de funcionalidades y apps disponibles para cada plataforma.

Aquí nuevamente gana el Gear Fit 2 de Samsung, ya que Android de Google es una plataforma muy popular. Y de serie, Samsung trae muchas apps y funcionalidades muy buenas.

Xiaomi controla su sistema operativo y las apps que hay disponibles para el Mi Band 3, siendo un ecosistema mucho más cerrado.