boxeo
Cristian Morales, fundador de Morales Box

Calle de Rafael Herrera, en Madrid. Cercana a la plaza de Castilla, donde tiene su sede Bankia, abrió su primer gimnasio Morales Box. Un primer local al que siguió un segundo, esta vez en la zona de Chamberí, en concreto, en la calle Miguel Ángel, muy cerca de la sede de Bankinter.

“El 40% de nuestros clientes son ejecutivos y empresarios. Entre ellos está el presidente de PriceWaterhouseCoopers, el director comercial de la Mutua, socios de bufetes de abogados como Fuster-Fabra, y ejecutivos de Bankia, Bankinter o BBVA. También vienen muchos directivos desde las cuatro torres”, indica Cristian Morales, socio fundador de la marca.

¿Y por qué se ha convertido en un ‘panal de rica miel’ para tanto ejecutivo? Además de ayudarles física y mentalmente, hay otra razón. “Al estar situados en zonas estratégicas, les proporcionamos un espacio un networking muy interesante”, matiza.

El boxeo no sólo sirve para prepararse física y mentalmente a los ejecutivos, también es un espacio de networking

Cristian no se trata de un entrenador al uso, sino que es un profesional del que en su día fue denominado como el noble arte del boxeo. No en vano fue dos veces campeón de España de peso ligero y campeón del Mundo Hispano.

Su experiencia en el mundo de los negocios se remonta diez años atrás. Pero quería hacer algo distinto. Para ello contó con la colaboración de Rodrigo Hernando, alumno suyo, y que acabó siendo el socio capitalista que necesitaba.

BOXEO FEMENINO

Fue en 2016 cuando Cristian Morales hizo la transformación a lo que denomina como Boxing Boutique. ¿Qué es? Un centro de aprendizaje de la técnica del boxeo sin contacto para toda la familia. “Quien va termina dominando la técnica del boxeo de una forma divertida. Nuestra metodología se basa en clases muy dinámicas que van más allá del fit boxing. Cada día es algo diferente por lo que los clientes no entran en una rutina y siempre disfrutan de clases muy personalizadas y variadas”, especifica Cristian Morales.

Como resultado de esta filosofía, el 40% del público es femenino. “Uno de los retos es acercar el boxeo a los niños. Existen entrenamientos especiales para ellos, fomentando así el deporte en familia, otro de los grandes valores de la marca”, añade el fundador.

Libelium: sensores ‘made in’ Zaragoza que mejoran el mundo

Alicia Asín y David Gascón alumbraron Libelium hace doce años y hoy están presentes en 120 países con sus sensores que almacenan y trasmiten datos. El 90% de su producción se exporta al extranjero y facturan seis millones de euros.

Únicamente en el caso de que los entrenadores del gimnasio lo consideren adecuado, y el cliente lo desee, pueden subirse al ring para practicar y disfrutar del aprendizaje cosechado. ¿Cuál es el siguiente paso? Profesionalizar el modelo.

La franquicia es el método seleccionado por Cristian Morales. Los requisitos necesarios son un local de más de 400 metros cuadrados, situado en zonas céntricas de grandes ciudades donde se combine público residencial y de oficinas, y un montante inicial de 245.000 euros, con un canon de entrada de 25.000 euros que ya está incluido. El plazo de recuperación de la inversión estimado es de menos de tres años.

“El modelo fitness es bastante económico. Lo más caro es la insonorización. No tenemos maquinaria y la inversión se centra más en la calidad de los entrenadores y de los profesores”, acota Cristian Morales.

A Coruña, Bilbao, San Sebastián, Valencia, Zaragoza, Alicante, Palma de Mallorca, Sevilla y Málaga son las ciudades en las que Morales Box tiene especial interés en aterrizar con sus boxing boutiques.