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BBVA ganó 5.324 millones de euros, un 51,3% más que en el ejercicio anterior. Según indica la compañía, la recurrencia en los ingresos, el control de los gastos y la plusvalía por la venta de BBVA Chile habrían sido las claves para el impulso de estos resultados.

En el comunicado oficial remitido al supervisor, el presidente de la compañía, Carlos Torres, ha asegurado que “en un entorno complejo, hemos obtenido unos muy buenos resultados y una rentabilidad de doble dígito, al tiempo que hemos logrado importantes avances en nuestro proceso de transformación”.

De esta manera, el margen de intereses alcanzó 17.591 millones de euros en 2018, un 10,8% más a tipos de cambio constantes (-0,9% a tipos de cambio corrientes), mientras que los ingresos por comisiones netas fueron de 4.879 millones de euros en el ejercicio, un 8,9% más (-0,8% a tipos de cambio corrientes). Ambas líneas, que representan los ingresos de carácter más recurrente, alcanzaron 22.470 millones de euros, un 10,4% más (-0,9% a tipos de cambio corrientes), según señalan desde la entidad.

BBVA muestra fortaleza en los indicadores de riesgo, con una tasa de mora que desciende al 3,9% y una tasa de cobertura que se sitúa en el 73%

Otro de los aspectos importantes para la obtención de estos resultados es que BBVA ha mantenido la disciplina de costes en todas las geografías. En términos constantes, los gastos de explotación aumentaron un 2,5% en 2018, muy por debajo de la inflación media registrada en los países donde opera BBVA, mientras que disminuyeron un 6,4% a tipos de cambio corrientes. La favorable relación entre ingresos recurrentes y gastos de explotación en  todas las geografías mejoró el ratio de eficiencia 89 puntos básicos, hasta el 49,3% en 2018 (a tipos de cambio constantes).

Por otra parte, el buen comportamiento de los ingresos recurrentes y la contención de gastos de explotación explican el aumento del margen neto, del 6,2% a tipos de cambio constantes (-5,7% a tipos de cambio corrientes), hasta 12.045 millones de euros.

SOLIDEZ DE CUENTAS EN BBVA

Entrando en elos detalles del resultado, el Grupo BBVA alcanzó 5.324 millones de euros en 2018, lo que supone un crecimiento interanual del 51,3% a tipos de cambio corrientes (+78,2% a tipos de cambio constantes). Este avance incluye el resultado de operaciones corporativas generado por las plusvalías netas de impuestos de la venta de BBVA Chile (633 millones de euros), en el tercer trimestre. En términos constantes, la compañía destaca el buen comportamiento de los ingresos de carácter más recurrente y la disminución de los saneamientos –debido al ajuste negativo por el deterioro de la participación en Telefónica en 2017–, y provisiones, que compensan con creces la menor aportación de los resultados de operaciones financieras (ROF) en comparación con el ejercicio anterior.

Los ratios de rentabilidad alcanzaron el doble dígito. El ROE aumentó significativamente hasta el 11,6% en el ejercicio y el ROTE fue del 14,1%, o bien hasta el 10,2% y el 12,5%, respectivamente, sin considerar la plusvalía de Chile. En 2018, el valor tangible por acción y los dividendos por acción alcanzaron los 6,11 euros, lo que supone un crecimiento interanual del 10,1%. Además, está previsto someter a la consideración de los órganos de gobierno correspondientes un pago en efectivo de 0,16 euros brutos por acción en abril como dividendo complementario del ejercicio 2018.

Está previsto un pago en efectivo de dividendo de 0,16 euros brutos por acción en abril

En los indicadores de riesgo, la tasa de mora descendió al 3,9% a 31 de diciembre de 2018, con una reducción de 19 puntos básicos con respecto a la registrada a 30 de septiembre, y de 61 puntos básicos durante el año. La tasa de cobertura se situó en el 73% y el coste de riesgo acumulado en el año fue del 1,01%. En 2018 continuó la disminución de riesgos dudosos, gracias al favorable comportamiento observado en España.

En términos de solvencia, BBVA mantiene una sólida posición de capital, por encima de los requerimientos regulatorios. El ratio CET 1 ‘fully-loaded’ se situó en el 11,3% al cierre de 2018. El ratio de apalancamiento del Grupo se ubicó en un 6,4% con criterio ‘fully-loaded’, cifra que sigue siendo la mayor de su grupo de entidades financieras europeas comparables. Para estar mejor preparado ante los futuros requerimientos regulatorios, BBVA ha considerado razonable aumentar el objetivo de capital CET 1 ‘fully-loaded’ a un rango de entre el 11,5% y el 12%. El banco espera situarse en ese rango a finales de 2019, manteniendo su política actual de remuneración al accionista, con un ‘pay-out’ en efectivo de entre el 35% y el 40%.