Francisco González, presidente del BBVA.

BBVA tiene un problema en España. Las comisiones es la única partida real, que tiene que ver con el negocio bancario, en la que la entidad presidida por Francisco González puede mirar de tú a tú a la competencia. Pese a que publicó beneficios récord, las partidas referentes a ingresos, margen de intereses o volumen de créditos o de depósitos se han comportado mucho peor que sus competidores.

El pasado viernes 27 de abril, BBVA mostraba unas cuentas que en apariencia eran sólidas. En España, se apuntaba 437 millones, una cantidad un 17% superior al mismo trimestre de 2017. Además, le permitía aumentar con fuerza el peso de España en el global de los beneficios del grupo. Pese a ello, no se pueden calificar cómo sólidos los resultados, puesto que ninguna partida esencial en el negocio bancario –salvo las comisiones por productos financieros– mejoraron realmente. En lugar de ello, fue la actividad inmobiliaria y los menores saneamientos los que permitieron apuntarse mayores beneficios.

BBVA ha sido la única entidad que ha perdido cuota de mercado respecto al resto de grandes entidades

Al igual que desde la entidad se hacía hincapié en la mejora de los beneficios, otras partidas empeoraban respecto a las de su competencia. La primera y más importante, es que es la única entidad de entre las que cotizan –Banco Santander, Caixabank, Bankia, Banco Sabadell, Bankinter, Unicaja y Liberbank– que ha perdido cuota de mercado en volumen de créditos en estos tres meses entre dichos bancos.

La suma total del saldo de crédito vivo de todas las entidades –las citadas– superó los 800.000 millones en el primer trimestre de 2018. Una cifra algo por debajo de la que cerró 2017, debido a que prácticamente ninguna entidad consiguió mejorar las cifras. El problema, es que solo BBVA perdió cuota de mercado respecto al resto. Esto es, que su volumen de créditos cayó mucho más rápido que lo que lo hizo en el resto. De hecho, la cuota del banco se redujo del 25% al 23,5% del total, una caída del 6,2%.

Lo anterior lleva a que BBVA se enfrenta a un problema, puesto que el volumen de créditos se ha convertido en un elemento diferencial en la banca en estos momentos. Los tipos bajos, que incluye un euríbor negativo, reduce con fuerza el diferencial –gap entre lo que cobra por prestar y lo que paga por los depósitos– que la banca puede aplicar a su negocio principal. Al final, menor diferencial es también menores ingresos, menor margen y por último beneficios más bajos. La única manera de salir del bucle es ser capaz de captar mayores clientes, ya sea en forma de créditos o de depósitos. Esto es, ser mejor que la competencia. Al final la clave, obviamente es mejorar el volumen para obtener más ingresos.

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El problema del BBVA no es solo que ha perdido cuota en el crédito frente a sus competidores, sino que también lo ha hecho en recursos. En termino de depósitos la entidad vasca también ha sido la que más cuota respecto de sus competidores ha perdido, del 22,9 al 22,2%, aunque de manera menos agresiva.

HIPOTECAS AGRESIVAS EN BBVA

A medida que van apareciendo más datos de la coyuntura actual de BBVA en España es más lógica su agresiva última apuesta. Hace pocos días, la entidad ofrecía en el mercado la hipoteca a tipo variable con el diferencial más pequeño de todo el mercado, un 0,89% más el euríbor. Además, el banco daba la posibilidad de ampliar el crédito hasta los 40 años, e incluso ofrecer el 100% de la financiación.

BBVA
Foto: Angel Navarrete/Bloomberg

En un principio se atribuía este agresivo lanzamiento a que la situación en España del banco estaba empeorando. En los últimos cinco años, el BBVA ha reducido activos en España por más de 26.000 millones de euros, un 7,5% menos. Si se mide desde 2015, año en el que cambió la política monetaria en Europa, la entidad vasca ha perdido activos por valor de 20.000 millones, un 5,88% menos. Por la especial configuración bancaria, dicha caída del volumen de activos se ha traducido en una importante caída de los ingresos. En el último lustro, los ingresos del BBVA en España han caído un 21,2%, mientras que en los tres últimos años lo han hecho un 6,75%.

Ahora, se sabe que ya no es solo un problema estructural de balance, sino que realmente BBVA tiene problemas reales frente a sus competidores. Por ello, ha tenido que dar un paso al frente. En los próximos trimestres se verá si con la agresiva iniciativa de la entidad ha conseguido reconducir la situación.

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