Francisco González, presidente de BBVA
Foto: Bloomberg.

Grupo BBVA ha obtenido una plusvalía neta de 640 millones de euros tras la venta de su filial en Chile por aproximadamente 2.200 millones de dólares (más de 1.870 millones de euros) al banco canadiense Scotiabank y la estrategia de la entidad en América Latina se mantiene intacta.

De hecho, fuentes internas del banco presidido por Francisco González consideran que hay “buenas perspectivas de crecimiento” en los países americanos donde está presente. En la actualidad, BBVA opera en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile (solo mantiene la actividad de financiación de vehículos del Grupo Forum), Colombia, Estados Unidos, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.

La salida de Chile ha sido calificada como una decisión “puntual” desde la compañía. No obstante, hay argumentos que apoyan la operación. “Teniendo en cuenta el volumen que va a percibir BBVA por la venta de su negocio chileno, aproximadamente 20 veces sus beneficios actuales, además de reforzar la ratio de capital en 50 pb lo que para el supervisor bancario europeo supone un gran incentivo, viene de la mano de la escasa rentabilidad que está generando en este país en comparación con su volumen de negocio”, ha explicado Fernando Rojas, consultor de Servicios Financieros de AFI.

Se trata de una medida puramente económica. “Chile es un país con una gran seguridad política y jurídica, sin ningún riesgo aparente; más bien todo lo contrario”, ha declarado Carlos Malamud, investigador de América Latina para el Real Instituto Elcano. “Desde el punto de vista jurídico también, es un sitio adecuado para invertir”, ha apuntillado el experto.

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Además, Fernando Rojas ha señalado dos consideraciones más a tener en cuenta sobre Chile: “Los riesgos se mantienen al alza desde el punto de vista económico (economía ligada a China, en riesgo en la nueva dinámica proteccionista) y la escasa rentabilidad lastra las posiciones de los bancos en ese país”.

El grupo BBVA ha completado este lunes la venta de su participación del 68,19 % en BBVA Chile y otras sociedades en el país. La operación comenzó a finales de 2017 y la entidad española aceptó la oferta el pasado 5 de diciembre. La firma también incluye otras sociedades del grupo en el país con actividades relacionadas con el negocio bancario, entre ellas BBVA Seguros Vida, S.A. Por otro lado, excluye la actividad de financiación de vehículos del Grupo Forum, líder en el mercado chileno, que continuará siendo 100 % propiedad de BBVA.

BBVA, CON MÉXICO EN EL HORIZONTE

La victoria de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en las elecciones presidenciales de México a primeros de este mes y sus promesas políticas pusieron en alerta a las empresas extranjeras con posiciones en el país centroamericano. La importancia de este mercado dentro de la estrategia y cuenta de resultados de la compañía española es evidente: el 40 % de los beneficios globales de BBVA en 2017 (2.102 millones de euros) proceden de este país.

Las últimas declaraciones de AMLO han mostrado un tono más moderado frente a declaraciones de campaña iniciales”, ha expuesto Nereida González, analista de mercados de AFI. “Esta mayor cautela se podría seguir apreciando en la postura del nuevo Presidente, en línea con lo ocurrido en Brasil con la victoria de Lula en 2001 o en Grecia en 2015”, ahonda. Coincide con esta visión Carlos Malamud: “De momento, las señales que ha dado López Obrador son bastante tranquilizantes; hay que ser bastante prudente, esperar a ver cómo se gestiona la transición y qué es lo que ocurre tras la llegada de López Obrador al Gobierno”.

Desde AFI apuntan a problemas más globales que estatales en medio plazo de la entidad española. Por un lado, la incertidumbre en materia de comercio internacional, especialmente en México, cuyo impacto en la economía ya estamos empezando a observar, y la inestabilidad política, que en última instancia supone incertidumbre regulatoria, así como volatilidad en las variables financieras de los países.

En este aspecto, Carlos Malamud ha apuntado a Brasil y Venezuela como los países con mayor incertidumbre dentro de los países en los que está físicamente BBVA. “Lo de Venezuela es evidente; Brasil también implica un grado de incertidumbre, dependiendo de lo que ocurra en el proceso electoral, pero hasta agosto no se verán quiénes son los candidatos y en función de eso se podrá conocer hacia dónde puede llegar la tendencia”, ha declarado el experto del Real Instituto Elcano.

Por otro lado, Nereida González también ha hecho hincapié en el impulso que están dando muchos países de América Latina, desde el punto de vista del regulador y del supervisor, al acceso de empresas tecnológicas al ámbito financiero. Esta tendencia, ha declarado la analista, “puede provocar un incremento de la competencia impactando directamente en la rentabilidad de los bancos”.

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