Periodo de transición. Así denominan en Bankinter al segundo trimestre de 2018. ¿Por qué? Porque navegará entre dos aguas, es decir, entre la consolidación final del ciclo económico y de mercado y la normalización “o, mejor dicho, la pseudo-normalización de los bonos, puesto que sus TIR no recuperarán los niveles previos a la crisis, aunque irán elevándose poco a poco”, subrayan desde su Departamento de Análisis.

¿Resultado? Las bolsas vivirán una situación algo confusa. Entre otras razones porque la economía se encuentra en una fase tan expansiva que, tarde o temprano, tardará en perder parte de ese impulso. “Eso no debería llevarnos a pensar ni que el ciclo se agota, ni mucho menos que enfrentamos un cambio de ciclo. Pero sí puede poner las cosas menos fáciles para que las bolsas avancen con ligereza”, indican.

Dicho de otra manera, y siguiendo la canción de moda del pasado verano, las bolsas subirán pero lo harán despacito. ¿Por qué? Entre otras razones, por dos vientos de cola que frenarán sus expectativas. Por un lado, el proteccionismo, que el Departamento de Análisis de Bankinter estima que “ha mutado de amenaza a realidad tangible”. Y, por otro, la vulnerabilidad del sector tecnológico, uno de los principales impulsores para las bolsas en los últimos trimestres pero que está perdiendo fuelle.

Bankinter sigue apostando por las bolsas

A pesar de este momento que podríamos denominar como de confusión, los analistas de Bankinter no dudan en resaltar que las bolsas “continuarán siendo el activo más atractivo por potencial y por momentum del ciclo”. Así, y centrándonos en el Ibex, su precio objetivo lo sitúan en 11.622 puntos para 2018 (+21%). Ese potencial es similar para el S&P 500. Para el EuroStoxx-50 sería del 18% y para el Nikkei del 9%.

No obstante, bajan sus niveles de exposición recomendados para todos los perfiles de riesgo, sobre todo a los considerados como más agresivos: defensivo 15% (-5%), conservador 25% (-5%), moderado 45% (-5%), dinámico 60% (-10%), y agresivo 75% (-10%). “Se trata de una acción preventiva ante los dos nuevos riesgos comentados así como ante una modesta pérdida de vigor de los resultados empresariales esperados para los próximos trimestres”, matizan desde Bankinter.

La pregunta es: ¿cuánto tiempo durará esta indefinición? En Bankinter son optimistas y apuestan porque el mercado estará estabilizado en verano. Incluso recuperará los niveles de cierre de 2017.  “Pero sucederá que a partir de septiembre o un poco antes regresará el ruido de los bancos centrales”, advierten en Bankinter.

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Será entonces cuando el Banco Central Europeo (BCE) decidirá si reduce su QE desde los actuales 30.000 millones de euros mes hasta cero de golpe o lo hace de manera pausada y progresiva hasta finales de año. “Por eso conviene tener en cuenta que enseguida el BCE reaparecerá como factor de tensión. Esa incertidumbre tomará el relevo en lo que a indefinición y nervios se refiere. Y lo normal sería que un mercado más flojo empezara a influir negativamente sobre algunos indicadores de actividad adelantados e intermedios”, señalan desde Bankinter. Y eso podría afectar ligeramente al ciclo económico. “En ningún caso implicaría ni un final del ciclo expansivo ni mucho menos una reversión del mismo”.

Por lo que respecta a las apuestas de Bankinter en diferentes sectores, en banca sus entidades favoritas son BBVA y Santander por su diversificación a nivel geográfico y elevada rentabilidad; en hoteles, Meliá; Acerinox en industria; Ferrovial, ACS y Vinci en construcción; Colonial y Merlin Properties en Inmobliliario; y Repsol en petróleo, entre otras opciones.

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