Apple

Apple lleva unos meses metiéndose en berenjenales absurdos. Primero con todo lo relativo al desastre de su servicio de atención al cliente, después lanzando dos modelos de iPhone de forma casi simultánea cuando aún la mayoría de los fieles mortales que han ido cambiando al ritmo que manda la compañía tienen el iPhone 7 bastante “nuevito”. Más tarde con la polémica sobre la ralentización de los terminales con la excusa, bastante simplona, por cierto, de proteger al usuario del deterioro de la batería. (Por cierto, el apaño cutre es pedir disculpas, decirte que cambies la batería y hacerte un descuento, es decir, que lo pagues tú).

No sé si es que SSMM los Reyes Magos de Oriente andan mal de presupuesto este año, o bien que se han hartado de seguir el ritmo que marcan desde la sede de la empresa de la manzana. Pero la realidad es que, en estos días previos a la llegada de los magos de Oriente, no hay quien encuentre unos AirPods en España, y sin embargo, contra todo pronóstico las tiendas rebosan de iPhone X que nadie se lleva.

La preocupación de Apple hace unos meses era la gestión del éxito esperado, es decir, poder atender la demanda. Creían que se vendería de forma tan intensa el cacharrito que podrían romper stock con facilidad.

La realidad es que Apple se ha pasado de frenada. Con una prepotencia que sólo se puede ver en empresas que están acostumbradas a que no haya preguntas y la gente pague de manera irracional. Han partido de la base de que los españolitos íbamos a comprar, sin que haya excesivos argumentos para ello, iPhone X Desde 1.159,00 € hasta 1.329,00 €. Y la verdad es que, hoy, se lo están comiendo con patatas.

Sin embargo, los AirPods (los nuevos cascos inalámbricos) se han convertido en el regalo de las navidades y no hay quien los encuentre. El motivo es claro. Hay muchas más razones para gastarse 179 Euros en unos auriculares que aportan una evolución, en cambio, que más de mil euros en un teléfono que suma lo justito a los que tienen un iPhone 7, o incluso un 6… Por supuesto que tiene mejoras, -¡sólo faltaría!-, pero no justifican en ningún caso esa cantidad de dinero. Las prestaciones de los móviles hoy son tan altas que un procesador más rápido, una pantalla más nítida, una cámara de más calidad, o una cámara más han dejado de ser argumentos sólidos para renovarlos.

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Dependientes de la Fnac reconocían en Madrid esta misma semana que Apple la había liado parda. Creyó, dentro de su arrogancia, que el iPhone X sería el regalo de las navidades y los almacenes están llenos de estos caros terminales. Y se los están comiendo con patatas. Sin embargo, no tienen una sola caja de AirPods y el proveedor ya no les atiende los pedidos. No hay stock en España, hay alta demanda que quiere comprar y no van a llegar para los regalos de Reyes. Doble ruina, te comes el producto caro y no puedes vender el barato porque no hay. Los Reyes Magos, que tienen necesidad de entregar sus regalos a tiempo, buscan alternativas.

Apple AirPodsNo se trata sólo de tiendas multimarca. La tienda de Apple tampoco tiene ni puede enviarlos durante semanas, recoge pedidos con fecha de entrega aproximada siempre posterior al 15 de Enero, y encontrarlos está siendo tan surrealista que vendedores que tienen alguno, hacen su agosto en Amazon subiendo los precios hasta los 250 euros.

Moraleja, amigos de Apple

Si hay innovación, y el precio es “pagable”, es decir, aunque sea un producto caro (los AirPods no son baratos), la gente compra. Si la evolución que propones es relativa; básicamente mejores prestaciones, y les has sableado hace no demasiado, acostúmbrate Apple, vas a empezar a comértelo.

Apple lleva estas últimas semanas anunciando en internet vídeos de ambos productos. Alguien debería replantear la estrategia de marketing ya  que tiene poco sentido anunciar a lo bestia estos días un producto del que no hay existencias en España.

Ver como te comes los terminales de PVP 1.150-1.329 Euros puede ser una buena cura de humildad para una empresa que cree que puede imponer cuando cambias de gadget y a qué precio. Trabajan como si fuéramos usuario cautivo, y un smartphone fuera algo parecido a un sistema de suscripción anual. Igual después de que esto suceda (no creo que esté pasando sólo en España), vemos como se alargan más lo nuevos lanzamientos y se cambian modelos sólo cuando es necesario, porque él cambio aporta algo de verdad, y no antes de tiempo. La curva de evolución tecnológica debe ser por el bien del usuario, no forzada por motivos de resultados trimestrales y expectativas bursátiles, sino sólo cuando de verdad se justifique el gasto.

La triste realidad es que es mucho más fácil presentar cada año y medio un teléfono más rápido, que presentar un producto que aporta una nueva categoría o una innovación (iWatch, AirPods, Ipad etc)

Si estamos en lo cierto y eso no sólo está ocurriendo en España sino de forma más o menos global, los resultados del último trimestre del año serían decepcionantes y auguran una caída en la cotización de Apple en los próximos meses, una vez sean públicos los datos de las ventas de navidad, que decepcionarían al mercado.

Apple ha creído que tiene un público idiota, fiel y cautivo al que venderle todos los años, al precio que sea, un móvil nuevo aunque aporte lo justito

Y mientras, Samsung tiene ya mejor tecnología y gana con cada Samsung vendido… y con cada iPhone X que se vende, al ser el principal proveedor de los mismos. Se calcula que Samsung saca limpios 110 dólares por cada iPhone X que se vende. Así ni siquiera debe ser agresivo contra su rival en publicidad. Hay dos mercados paralelos y ganan en ambos. Los coreanos se han hecho de forma inteligente con el monopolio. Y usuarios clásicos de Apple hartos de la exigencia de la empresa con sus clientes más fieles, empiezan a plantearse el cambio. Ya saben, la diferencia entre ser fabricante de tecnología, e innovador, o un mero intermediario experto en marketing, que hace cosas chulas. Lo segundo puede funcionar a veces, pero lo primero es garantía de que, si haces las cosas bien, es más difícil que te salgan mal. Aportas valor a la cadena, incluso a la de tu rival.

En consecuencia, estos días llegan los Reyes Magos de Oriente, y lo hacen un poco hasta las narices de las imposiciones de empresa de la manzana. Por ello posiblemente se vayan a encontrar con una de las peores campañas de navidad de los últimos años. O al menos, con la sorpresa que muchos de los tontos habituales, entre los que me incluyo, de esos que cambiamos de terminal cada vez que sacan uno nuevo, esta vez nos hemos plantado, y le hemos dicho a SSMM los Reyes Magos, que no paguen el peaje del iPhone X. Nos resignamos a que nos traigan las tradicionales colonia y corbata.

Y la próxima vez quién sabe, tal vez un móvil. Pero entonces me plantearé el cambio. El Galaxy Note 8 (760 euros) o el HTC U11 (624 euros) tienen poco o nada, que envidiar al iPhone X y te ahorras un dinero. Hoy en día, relación calidad-precio, son mejor opción.

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