La presentación del nuevo Gobierno secreto de Sánchez ha sido lo más parecido a “Hombres, mujeres y viceversa”, ha sido un hábil golpe de telegenia y lo más telegénico es que hay mucha viceversa y eso a mí en sí mismo me resulta simpático y en sí mismo a estas alturas aunque quiera decir mucho ya no dice tanto.

Rivera tendrá que reconocer que el nuevo presidente le ha ganado la carrera de epatar y fichar estrellitas. Pleno de sorpresitas para que se entretenga la prensa y dosificado como heroína para periodistas. Así no preguntan por lo importante. Eso tendremos que imaginarlo. Los que no somos periodistas porque la mayoría de medios se ha conformado con titulares y biografías edulcoradas donde los olvidos han sido lo más significativo.

Nadie ha recordado que Borrell tuvo que dimitir por corrupción que afectaba a dos de sus más directos colaboradores y a su anterior pareja, destapado por su propio partido, Rubalcabismo antes de Rubalcaba. Curioso cuando se trata de sustituir a un gobierno al que se desaloja por un caso de corrupción de hace diez años que no afecta a ninguno de sus componentes.

Tampoco nadie recuerda que Meritxell Batet es diputada por Madrid y no pudo serlo por Barcelona porque por allí no había votos suficientes para que la eligieran. Resulta chocante, muy chocante, que el alma confederal que quiere si no destruir si diluir la nación española sea diputada por Madrid, alguna explicación tendrán que dar el señor Franco y el señor Gabilondo de lo variado en cuanto a separatismo se puede encontrar en los cargos públicos del PSOE de Madrid. Eso de bueno tiene Madrid, aquí cabemos todos, hasta los que nos ponen a escurrir. En los espacios separatistas no caben más que ellos cinco minutos antes de que se empiecen a despellejar entre sí. Podríamos ir desgranando biografía a biografía, personaje a personaje, situación a situación. Todo llegará.

Pedro Sánchez

El Club del Odio

No hay luz. Ese brillo que suele acompañar a la elección de un nuevo gobierno se busca pero no se encuentra. Una oscuridad grana...

Lo importante de este Gobierno no es lo que se exhibe, sino lo que se oculta. No me refiero a las biografías enigma de sus componentes. Es un Gobierno secreto, en sus designios y voluntades. Han jugado a la prestidigitación y el ilusionismo, nos han hecho fijarnos en una carta de la baraja mientras cambiaban la baraja entera. En la sesión de censura ni una palabra no ya del programa sino de las meras intenciones del Gobierno en ciernes, nos dijeron que no había pacto y eso es una falsedad como un templo, la clase de templo lo iremos conociendo quizás con estupor. En la presentación y toma de posesión de los ministros frases buenistas para los medios, así tienen titulares y hablan de cositas, pero de lo importante, nada.

Por lo pronto, ya se han sacudido varias concesiones a los golpistas supremacistas, las cuentas no se vigilan y prometen una reforma constitucional para la que necesitarían al PP y el PP no va a estar ahí. Aunque fuera solo por supervivencia, y no será por eso, el PP no puede estar. El inmoral PNV sacó tajada económica de los Presupuestos y ahora pretenderá sacarla política, puede ser lo más grave. Y muchas serpentinas, rojas preferentemente, pero que no cuesten dinero y creen polémica y la sensación de ser muy de izquierdas, así esquilman a Podemos. O eso creen.

Será un gobierno corto o no muy largo. Me puedo equivocar pero es la impresión que tengo. Entre Noviembre y Marzo. Dar la sensación que no será cierta, de haber tranquilizado al golpismo catalánico, presumir de la situación económica y de empleo que dejó Rajoy e intentarán apropiarse, tres retoques de poco calado a la reforma laboral contentando a los sindicatos y sin asustar a Merkel , que les ha podido dar el placet, peloteo a la cultureta, de cultura cierta no saben-no contestan, y reconformar el panorama de los medios desde el poder que eso lo han hecho siempre muy bien, bien desde el punto de vista práctico y táctico no ético. Esto último eleva mi preocupación y me recuerda errores de no hace tanto. No pueden alargarse mucho por su minoría parlamentaria tan exigua y las cosas se les pueden complicar con los aliados momentáneos que pueden pedir más y más y más, como tienen por costumbre.

Si las encuestas le son favorables, y lo tiene fácil porque los presupuestos son expansivos y el recuerdo de las convulsiones anteriores que tuvo que controlar Rajoy le dará pátina falsa de pacificador, si hay horizonte medio claro, convocará. Y es posible que alguno de los ministros que ahora lo niega esté tranquilizando a los separatistas que no las quieren. Pero las habrá. Creo yo.