Después de tres décadas insistiendo en la importancia de las operadoras en la economía digital, está claro que se referían sólo a las que pagan sus cuotas. En un duro comunicado, la patronal de la tecnología Ametic ha defendido la continuidad del sistema de “una empresa, un voto” tras la asamblea general del 7 de febrero y ha roto puentes con los operadores, hasta un punto en el que parece difícil que vayan a ser capaces de recomponer las relaciones.

“Un reducido grupo de empresas -básicamente los grandes operadores de telecomunicación y algunos de su proveedores- (…) quedarían facultados para imponer su criterio a las más de 270 que integran al día de hoy la asociación, quebrando con ello el modelo de consenso bajo el que se han venido operando”, lamenta Ametic.

Linchamiento mediático

En el comunicado se habla de “linchamiento mediático” contra José Manuel de Riva, quien al dimitir realizó “un sacrificio que se revela como inútil una vez evidenciado que las empresas críticas no pretendían la renuncia del actual presidente en funciones –el 9 de marzo se celebran elecciones- sino que el objetivo final era el control absoluto de la Asociación. Y así materializaron su baja el pasado 31 de diciembre, condicionando su retorno a la aprobación de sus exigencias vía la aprobación de un nuevo estatuto que las desarrollara”.

Ametic afirma haber dado una “lección de democracia ante una inquietante deriva monopolística de quienes han considerado que los únicos representantes del sector son ellos y han pretendido acaparar todo el protagonismo en una asociación rica y diversa”. También denuncian “la intransigencia de los que en minoría pretendían gobernar de manera absoluta” y afirman que han sido discretos “frente a los continuos incumplimientos del deber de confidencialidad y al uso interesado de los medios de comunicación por parte de algunas empresas, que han hecho lo imposible por deteriorar la imagen de la asociación”.

Zasca a las operadoras

Asimismo, señalan que con la salida de las operadoras, Ametic “queda estructurada al estilo de las patronales europeas del sector TIC, donde el mundo de las infraestructuras, con sus intereses particulares, queda separado de las empresas que realmente impulsan la economía digital”. Un zasca en toda regla: Afirma que las operadoras no lo hacen.

“Hemos hecho lo posible por mantener la integridad de la Asociación, pero son estas empresas las que han decidido marcharse”, afirma Ametic, que tras tirar la piedra dice que sigue “abierta a todos”.

”Ametic (…) no establece vencedores ni vencidos. Considera que los asociados que se marchan lo hacen para establecer una defensa de sus intereses particulares en materia de infraestructuras y servicios de comunicación desde una posición de utilities, diferenciándose de la mayoría de empresas que ya hoy componen el sector digital y de aquellas otras que se están transformando digitalmente y que cada vez más se sienten identificadas con lo que AMETIC representa”.

Texto completo del comunicado de Ametic