tasa google

No ha pillado por sorpresa. Tanto el anterior Gobierno como este ya habían sondeado la posibilidad de crear un impuesto digital para gravar a las empresas tecnológicas, sobre todo a las grandes. Finalmente ha sido el Ejecutivo de Pedro Sánchez el que ha dado el paso y hace unas semanas anunció la creación de una Tasa Digital que cobrará por determinados servicios digitales.

La respuesta de sus detractores no se ha hecho esperar. Y lo hacen con informe en mano. En concreto, uno de Pwc que advierte, entre otras cuestiones, de que la “tasa Google” tendrá un impacto negativo sobre los consumidores valorado en más de 600 millones de euros.

Las asociaciones Ametic, en cuyo seno se encuentran empresas como Google y Facebook; y Adigital, han presentado este pasado martes un informe con el que intentan poner de manifiesto los perjuicios que la Tasa Digital causará a la economía española. Tanto empresas como consumidores.

El informe estima que las empresas españolas usuarias de los servicios digitales verán reducidos sus beneficios entre 450 millones y 562 millones de euros

El informe estima que las empresas españolas usuarias de los servicios digitales verán reducidos sus beneficios entre 450 millones y 562 millones de euros, sumando el incremento del coste de uso de plataformas y marketing online y la disminución de las ventas por el traslado de parte del precio al cliente final.

Este efecto en el beneficio de las empresas españolas tendrá una repercusión económica negativa de hasta 662 millones de euros sobre el PIB nacional, según PwC. Asimismo, como resultado colateral, la introducción de este impuesto tendrá un impacto neto negativo sobre la recaudación del IVA, debido a la disminución de la facturación.

LOS PROBLEMAS PARA LAS PYMES

Entre los aspectos más destacados que dibuja el informe, en sentido negativo, destaca la involución a nivel de digitalización que tendrán las medianas empresas. Para evitar el cobro de esta tasa muchas pymes dejarán de invertir en innovación. Asimismo, el recorte en publicidad online, uno de los servicios donde se ha puesto más foco para gravar, también dejaría a la pequeñas empresas en desigualdad.

El informe también tira de estimaciones, quizá algo aventuradas, y asume que sí o sí habrá una reducción de ventas. Básicamente porque se perderá productividad y competitividad. Todo ello porque asumen que los impuestos serían repercutidos de manera directa.

De esta forma, no asumen que la economía digital sea fuertemente competitiva y no pueda manejar márgenes al alza. Es decir, estiman que la Tasa Digital aumentaría los precios, pese a tratarse de un mercado con gran multitud de players que, por norma general, suele provocar justo el efecto contrario.

En cuanto a los consumidores, también se dibuja un efecto catastrófico. Servicios más caros, menos productos, menor innovación… De nuevo todo se sitúa en el peor escenario posible sin tener una certidumbre sobre que finalmente sea así.

Y SI NO FUERA TAN NEGRO

En primer lugar hay que tener en cuenta que la presión fiscal en España está en la parte baja de la Unión Europea. Por lo tanto, cuando desde estas asociaciones hablan de que apenas ningún país vecino se ha sumado a esta Tasa Digital, lo cierto es que existe ese margen para maniobrar.

Otro aspecto a tener en cuenta, que puede valer como argumento al Gobierno, es que todo lo recaudado puede ir, precisamente, en beneficio de las pequeñas empresas en forma de ayudas al desarrollo tecnológico.

En todo caso, y aunque no es algo que deban asumir Ametic o Adigital, lo único claro es que no hay certezas de nada. Ni a qué empresas directamente afectará esos “determinados servicios”; si afectará a las telecos, a los bancos… hasta dónde llegan los tentáculos de Google y la publicidad… Demasiadas dudas.