smartwatch

A día de hoy, los smartwatch ya son popularmente conocidos por su practicidad y comodidad a la hora de realizar funciones principalmente vinculadas con nuestro smartphone.

Año tras año, estos wearables han ido evolucionando, y con ellos, su funcionalidad. Ya no solo se encargan de hacernos llegar las notificaciones de nuestro teléfono, contabilizar distancias o monitorizar el sueño entre otras funciones básicas, sino que, además, los nuevos modelos entre los que se encuentra el Apple Watch Serie 4, incorporan un electrocardiograma que permite controlar el ritmo cardíaco y detectar arritmias.

Este sistema ha sido vital para un joven estadounidense que, en caso de no haber adquirido el mejor smartwatch con prestaciones actuales, podría haber tenido consecuencias que le hubiesen costado la vida.

Durante la época de exámenes, el joven tomaba mucho café para mantenerse despierto. Por este motivo, cuando el dispositivo de Apple le avisó de que tenía unas pulsaciones demasiado elevadas para estar en reposo, lo asoció a eso mismo, pero el reloj inteligente le recomendó acudir a un médico y así lo hizo para salir de dudas.

La sorpresa fue que una vez en el hospital, le diagnosticaron una afección cardíaca que sufría de nacimiento y de la que él no tenía constancia, por lo que fue intervenido de urgencia. Según le hicieron saber los médicos, la válvula dañada podía haber causado su muerte en cualquier momento si no hubiese sido por la recomendación del dispositivo.

No es la primera vez que ocurre

Por suerte, ha habido más de un caso en que, gracias al uso de smartwatch con electrocardiograma incorporado, se han detectado irregularidades en el corazón de sus usuarios, evitando una muerte casi segura.

En este caso, otro joven de origen estadounidense pudo salvar su vida gracias a que su reloj informó de una anomalía que más tarde fue investigada por los médicos, llegando a la conclusión de que tenía una úlcera perforada.

Todo sucedió cuando, durante su jornada laboral, el joven empezó a encontrarse algo mareado y decidió ir al baño a refrescarse la cara. Una vez allí, comenzó a sangrar por la boca y su smartwatch, inmediatamente, activó un sistema de alerta informándole sobre la preocupante situación en la que se encontraba. Su ritmo cardíaco había alcanzado niveles críticos y era necesaria una asistencia sanitaria urgente.

Sin pensárselo dos veces, el afectado se dispuso a avisar a su madre sobre lo ocurrido y se dirigieron rápidamente al hospital. Mientras iban de camino, la continua pérdida de sangre parecía acelerar el ritmo, llegando a perder casi el 80% de la sangre cuando finalmente alcanzaron el hospital.

Tras varias transfusiones y una operación de urgencia, este joven estadounidense pudo salvar su vida. Según le comentaron los médicos, el aviso proporcionado por el reloj inteligente fue decisivo a la hora de evitar su muerte, ya que como bien indicaba el paciente, si no hubiese sido por el aviso del Apple Watch, hubiese seguido en su puesto de trabajo sin darle mayor importancia.