Foto: Bloomberg.

La famosa frase de divide y vencerás parece haberla hecho suya Florentino Pérez, presidente de ACS, con un claro sentido: sacar el máximo partido a su negocio fotovoltaico. Porque, por una parte, ha puesto sobre la mesa la salida a bolsa de Zero-E Sustainable Solutions; y, por otra, vender al mejor postor el 49% del capital.

“El momento que viven las renovables es muy interesante. En un contexto de tipos cero, es un buen momento de venta. Sin duda, demanda van a tener por uno y otro lado”, señala Patricio Garbisu, analista de Norbolsa. Y añade: “El valor de la compañía en libros es de 800 millones de euros. Si acaba consiguiendo 1.000 millones por ese 49% del capital, como se está comentando, sin duda puede ser una buena referencia”.

Su buena salud financiera y el hecho de que apenas tenga deuda deriva en que no tenga necesidad de hacer caja por Zero-E

¿Es necesaria esta operación a dos bandas o se trata de simple avaricia? “ACS goza de una buena salud financiera y apenas tiene deuda por lo que no tienen necesidad alguna de hacer caja por Zero-E”, afirma Felipe López-Gálvez, analista de Self Bank. Por tanto, la venta podría llevarse a cabo por una cantidad elevada para, de esta manera, aprovechar el apetito existente en el mercado por los activos de energía renovable. “Además, a sabiendas de la estabilidad que dan este tipo de carteras a su balance, y consciente de la importancia que irán teniendo las energías renovables, ACS vendería tan solo una participación y se quedaría como principal accionista”, matiza López-Gálvez.

EL ‘PÁJARO EN MANO’ DE ACS

Varios son los aspectos que pueden hacer que ACS acabe aceptando la oferta de un inversor. El primero, sin duda, el precio. Florentino Pérez, en este caso, podría hacer suyo otro dicho: el de más vale pájaro en mano que ciento volando. Y ahí influye el hecho de que, en su anterior aventura ‘verde’, el debut en bolsa no fue todo lo satisfactorio de lo esperado: Saeta Yield cayó en los primeros meses un 27%, y eso que salió con el precio de la acción más bajo de la horquilla. Eran otros tiempos. Además, tener una empresa cotizada conlleva obligaciones, tanto con la CNMV, como con los accionistas.

“Si acaba saliendo es difícil saber cuál será su evolución en bolsa a pesar del buen momento que viven las renovables. Dependerá principalmente del precio al que se llegue a colocar. En cualquier caso, si finalmente debuta en formato ‘YieldCo’, con unos flujos de caja predecibles y un elevado pay out, la compañía estaría llamada a sufrir menor volatilidad en bolsa que el conjunto del mercado”, indica Felipe López-Gálvez.

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¿Qué influencia podría tener en la decisión final lo sucedido con Cimic? La filial australiana de ACS presentó unos resultados trimestrales que supusieron una caída en bolsa del 19% para Cimic, y unos ‘daños colaterales’ para ACS del 4,1%. “No creo que afecte de ninguna manera. Son operaciones totalmente independientes”, señala Patricio Garbisu. Y Felipe López-Gálvez lo corrobora: “No pensamos que pueda influir de alguna manera en la venta de su cartera de activos renovables”.

Otra cosa totalmente diferente es el posible impacto que las cuentas de Cimic puedan tener en los resultados trimestrales de ACS. Recapitulemos: el grupo presidido por Florentino Pérez tiene exposición en Australia a través de CImic, una región que representa el 20% de las ventas totales del grupo, por debajo ligeramente de Europa (21%), y de Norteamérica (46%). “Australia representa a día de hoy el 25% de su cartera de proyectos”, recuerda el analista de Self Bank.