Carmen se comienza todas las mañanas con el mismo ritual.  Se levanta y va a ducharse. Después de la ducha se aplica su crema hidratante. Una tarde lee en internet que el aceite de palma, una materia prima presente en muchos productos de estética, es perjudicial para la salud. En ese mismo momento se acuerda de su crema hidratante. Corriendo entra en el baño y lee su  ingredientes y componentes. Se queda alarmada, contiene aceite de palma.

Se dirige a la cocina y observa que muchos de los alimentos que tiene en su despensa también. Se echa las manos a la cabeza y se pregunta qué hacer.

Como muchos españoles en los últimos días, Carmen opta por tirar todo a la basura y comprar otros productos que no contenga ese producto tan dañino.

Carmen es sólo un ejemplo de la actitud que han adoptado miles de personas en los últimos días, alarmados por la noticia de que su salud está en peligro.

Aunque bien es cierto que el aceite de palma está presente en muchos productos, tanto alimenticios como de belleza, no es tanta la alarma. La doctor Julia Ocón, del área de nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) explica que “este aceite está ampliamente empleado en la industria alimentaria, concretamente en la elaboración de margarinas, helados, pan, galletas, pastelería y bollería, productos precocinados y fritura industrial”, además de otros productos como combustible y “en la producción de jabones, dentífricos y cremas”.

Médicos han avisado desde hace mucho tiempo que el abuso de este producto es dañino para la salud pero, como aconseja el doctor endocrino Manuel Antonio Botana López, su consumo debe ser moderado y evitándolo en muchas ocasiones. “Los que nos dedicamos a esto llevamos mucho tiempo diciendo que el aceite de palma es un aceite cuyo consumo hay que moderar porque es muy perjudicial, como las grasas saturadas en general”, explica.

Lo mismo aconsejan desde la SEEN. La doctora Ocón expone que “diferentes organismos y sociedades científicas nacionales e internacionales como la OMS, el Instituto Nacional de la Salud de Estados Unidos, la Asociación Americana de Diabetes o de Cardiología aconsejan limitar el consumo de ácidos grasos saturados por debajo del 10% de las calorías totales en las personas sanas e inferior al 7% en aquellas personas con enfermedades crónicas como la diabetes, la obesidad, la hipertensión y la hipercolesterolemia. Estas recomendaciones también son compartidas por la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN)”.

De esta forma, no es preciso eliminarlo completamente de la dieta, es sólo “una cuestión de dosis y de saber lo que estás consumiendo”, añade el doctor Botana.

Una de las empresas castigadas, socialmente, por la noticia es L’Oreal. Lo primero que destaca la empresa es que no todos sus productos contienen aceite de palma. “No todos nuestros productos llevan aceite de palma o sus derivados en su composición. Y cuando lo llevan es para aportar una textura suave y cremosa”, explican fuentes de la compañía.

Desde L’Oreal quieren tranquilizar a sus consumidores diciendo que, además de que no todos los productos contienen aceite de palma, en aquellos que sí está presente “como todos los ingredientes utilizados por parte de L’Oreal, son totalmente seguros para la salud y nuestros consumidores pueden utilizar nuestros productos con confianza”, añade.

Mondelez, empresa dedicada a la industria de la confitería, alimentación y bebidas y que utiliza aceite de palma en algunos de sus productos han querido explicar que ” el aceite de palma es uno de los aceites más utilizados en alimentación. lo usamos en algunas de nuestras galletas porque tiene propiedades físicas únicas. este aceite nos permite conservar la textura y calidad del producto para que la galleta se mantenga cremosa y crujiente, algo que no sería posible con otras alternativas (como el aceite de girasol o el de oliva).

Fuentes de la compañía estadounidense añaden que “la selección de los aceites vegetales que utilizamos en nuestras recetas está relacionada con sus cualidades nutricionales, pero también con las propiedades de estabilidad, untuosidad y comportamiento a distintas temperaturas, que influyen en el resultado final de cada galleta (sabor, textura y consistencia) y que, además, influye en el tiempo que va a estar perfecta para que la consumamos.

Como se ha mencionado anteriormente, la OMS y otras asociaciones nutricionales recomiendan un consumo inferior al 10% diario. Mondelez se une a esta recomendación. “Siempre es importante tener en cuenta el consumo que se realiza de los ácidos grasos saturados en la dieta diaria (independientemente del producto y el aceite que contenga). Además, es fundamental considerar el tipo de galletas, el momento y la frecuencia en que se consumen, así como su tamaño y la cantidad de grasas y grasas saturadas que aportan. Nuestros productos incluyen una etiqueta con las cantidades diarias aproximadas en las que se especifican el contenido de energía y ciertos nutrientes que aporta una porción de determinado alimento con respecto a nuestras necesidades”.

Presente en la leche materna

La alarma se ha hecho más viral en temas relacionados con la alimentación infantil. La propia periodista Samanta Villar  comenzó una disputa con el community manager de Hero, a quien preguntaba cómo es posible que un alimento destinado a bebés contenga este producto tan nocivo.

Ahora bien, la sorpresa es que uno de los componentes del aceite de palma está en la leche materna. Incluso es beneficioso para la salud de los más pequeños.

La explicación es sencilla. Uno de los componentes del aceite de palma es el ácido palmíticoy presente en la leche materna.

Para que no cunda el pánico es preciso aclarar un asunto. Existen dos tipos de variantes de ácido palmítico: el beta-palmitato y el alfa-palmitato. El primero es el que se encuentra en la leche materna y el segundo el conocido como aceite vegetal. Como todo, este asunto presentalas dos caras de una misma moneda. Según un estudio realizado por investigadores de la Comenius University de Bratislava en 2015, el beta-palmitato provoca unos efectos beneficiosos en el bebé ya que le ayuda a absorber mejor los nutrientes.

La alarma viene por el segundo tipo, el alfa-palmitato. Un estudio realizado por el investigador del InstituteforResearch in Biomedicine de Barcelona, Salvador Aznar, reveló que las dietas ricas en grasas saturadas, entre las que figura el ácido palmítico, favorecen el rápido desarrollo de procesos de metástasis, además de provocar enfermedades cardiovasculares.

Ahora bien, por qué está presente en leches infantiles. La respuesta es muy sencilla, porque las marcas intentan que estas leches se parezcan cada vez más a la leche materna, alimento fundamental para los bebés y la cual conlleva un 25% de ácido palmítico.

Perjudicial, sí, pero en grandes cantidades

La alarma social creada en torno al aceite de palma semeja a la acontecida hace un año con la noticia de que la carne roja produce cáncer.

El aceite de palma es perjudicial para la salud, sí, pero si se consume en grandes cantidades. Además de ello, es importante tener en cuenta que esta materia se encuentra en millones de cosas procesadas, de ahí sus efectos nocivos.

Se conoce desde hace mucho tiempo que las comidas procesadas no eran muy buenas para la salud, que es importante no abusar de ellas. Pues esto es lo mismo, al contener aceite de palma se recomienda más no consumirlas en grandes cantidades.

El consejo por parte del doctor Botana y otros tantos es moderar su consumo. “Como siempre los excesos de cualquier cosa son malos, pero si un producto sabemos que es perjudicial, o que el uso excesivo es perjudicial, lo que tenemos que hacer es restringir el uso. De ahí a no consumir nada, yo creo que tampoco hay que exagerar porque, probablemente, hay productos que no se pueden elaborar (desde el punto de vista industrial) si no tienen un poquito de ese tipo de aceite”.

Un problema de sostenibilidad

Los perjuicios del aceite de palma también afectan a la sostenibilidad medioambiental. Sobre ello, L’Oreal explica que el consumo que la empresa hace de esta materia prima “representa tan solo el 0,1% de la producción mundial de aceite de palma”, además que “Desde 2012, el 100% del aceite de palma que usamos está certificado a través de la certificación RSPO (Mesa Redonda sobre el Aceite de Palma Sostenible)”.

Desde la empresa de cosmética se defienden en que L’Oreal también tiene como objetivo “mejorar las prácticas de la cadena de suministro de derivados del aceite de palma”, y lo hace de tres maneras. La primera es haciendo un “seguimiento retrospectivo de derivados para una total transparencia”; la segunda es apoyando a “pequeños productores independientes”; y la tercera es impulsando “el cambio en el sector del aceite de palma mediante la transformación de las políticas de compra”.

Por lo tanto, si eres como Carmen y descubres que tu crema y los alimentos que compras contienen aceite de palma no te alarmes porque, en el caso de los productos estéticos, ya la empresa vela por que esté todo correcto y poder así aportarte el mejor producto. En cuanto a los productos alimenticios, la recomendación de expertos es la misma de siempre: llevar a cabo una alimentación lo más saludable posible reduciendo al mínimo los alimentos procesados, ya que eliminarlos de la dieta es imposible, y lo más importante, no obsesionarse con el tema.

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