Abertis
José Aljaro, CEO de Abertis

Casi dos años después de que Atlantia y Abertis confirmaran que iniciaban negociaciones, con una contraopa de por medio de ACS a través de su filial alemana Hochtief, y tras haber ‘metido baza’ en la operación el Gobierno, la Comisión Europea y la CNMV, en este primer trimestre finalmente Abertis Holdco (ACS, Atlantia y Hochtief) controlará el 98,7% de las acciones. El 1,3% de las acciones restantes sigue en mano de minoritarios.

Una nueva etapa que se plasmará en un Plan Estratégico en el que la compañía tiene previsto reforzar su crecimiento en aquellos países con marcos concesionales estables “y con una clara voluntad de desarrollar la colaboración público-privada en el sector de las autopistas”. Son palabras de José Aljaro, CEO de la compañía, y anteriormente consejero ejecutivo y director general financiero.

Esta colaboración será uno de los pilares clave de su futura agenda. Recapitulemos: Abertis gestiona una cartera de autopistas de peaje que suman más de 8.600 kilómetros. El 70% de su ebitda y tres cuartas partes de sus ingresos provienen de su negocio internacional. ¿España? Aquí gestiona casi 1.800 kilómetros pero que se desinflarán.

Abertis nunca ha faltado a su cita de reparto de dividendos y pretende que el ‘pay out’ se acerque al 90% del beneficio

Porque, entre 2019 y 2021, caducan las concesiones del 75% de las autopistas que Abertis tiene, algunas de ellas, desde la década de los 60 del pasado siglo XX. Dicho de otra manera, más de 1.000 kilómetros se escaparán de su control (Aumar, a finales de diciembre de 2019 -468 kilómetros- y Acesa, en agosto de 2021 -478 kilómetros-). De ahí que Aljaro hiciese hincapié en esa futura colaboración público-privada. ¿Cómo? El Gobierno pretende implantar peajes en las vías de alta capacidad. Y el mantenimiento podría ser una baza para Abertis.

LOS DINEROS DE ABERTIS

Compañías como Abertis suelen trabajar con niveles de deuda muy altos. En su etapa como CFO, José Aljaro se labró una buena reputación en los mercados financieros, así como en la banca de inversión. Sus road show duraban incluso meses. Era de esas personas que, literalmente, vivíanen un avión. Fruto de ello fue un control de los niveles de deuda. Incluso los situó por debajo de la media del sector.

Entre ACS y Atlantia, para hacerse con Abertis, firmaron un crédito sindicato cercano a los 10.000 millones de euros. Tras dicha compra, esa deuda se ha disparado hasta los 25.000 millones. Deuda que urge refinanciar. “Somos una empresa orientada al crecimiento pero sin faltar al compromiso de disciplina financiera, que es característico del Grupo”, dijo Aljaro.

Cuando actuaba como CFO, José Aljaro ejecutó la dirección financiera y de relación con los inversores con mano de hierro. Tanto en los días de vino y rosas, como en los más duros de la crisis. Un estricto control en la dirección financiera y de relación con los inversores que se transformaron en los años de mayor crecimiento de Abertis.

Mapfre

Mapfre saca músculo frente a la competencia de la banca

En un entorno de tipos de interés cero, la banca se ha agarrado a la actividad aseguradora para salvar sus cuentas. Una competencia que no ha dañado la actividad de Mapfre en el ramo de Vida, sino todo lo contrario.

Desde finales de 2018, José Aljaro está intentando construir una estructura financiera sostenible para que Abertis mantenga la rentabilidad de la que ha hecho gala hasta ahora. Dicho de otra manera, Abertis nunca ha faltado a su cita de reparto de dividendos. Y quiere que siga siendo así.

Abertis ha tratado siempre a sus accionistas ‘a cuerpo de rey’. Y quiere seguir haciéndolo. Echando la vista atrás, el porcentaje de beneficios que se dedicó al pago de dividendos rebasó ligeramente el 80% en el Plan Estratégico 2017-2017. La nueva dirección pretende ir más allá y que ese porcentaje se acerque más al 90%.

Exigencia financiera, generosidad con el accionista, pérdida de concesiones… e Hispasat. Tras Cellnex, que ha caído en manos de los Benetton, le toca el turno a la empresa que gestiona en régimen de concesión los satélites hispanos. Abertis tiene un 89,68% de Hispasat y la búsqueda de un comprador no parece tarea sencilla. ¿Precio? Unos 1.150 millones de euros que, principalmente, irían a liquidar parte del macropréstamo de 10.000 millones de euros pedidos por ACS y Atlantia para adquirir Abertis.

REE parece estar de nuevo en la parrilla de salida por Hispasat y a un precio inferior, ya que la Sepi tiene un 7% de Hispasat. ¿Caerá en manos de los Benetton como Cellnex? Ese es un escollo demasiado grande, ya que Hispasat también es propietario de Hidesat, la filial que gestiona los satélites militares. Fondos de inversión están a la espera.